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Cristo del Amor 
Ermita del mismo Título 
La Solana (Ciudad Real)

El origen de la desaparecida ermita del Cristo del Amor, se encuentra en el clérigo Don Juan Díaz Sabina, de la Orden de Santiago, y en sus cuatro hermanas, quienes proyectaron fundar en unas casas de su propiedad una ermita y un hospital para la atención de viudas, pobres, y religiosos de paso, dotándolo de bienes raíces para su mantenimiento. Recibieron la licencia del Rey el 22 de marzo de 1550, quedando el hospital y su capilla bajo la administración de la Orden de Santiago por delegación real. El Título de la ermita contigua al hospital, fue primeramente “Nuestra Señora de la Asunción”. Ésta llegó en breve tiempo a ser tan pujante y concurrida que provocó no pocos enfrentamientos con el clero parroquial de la villa. Los pleitos se resolvieron en marzo de 1561 con la ratificación de la primera autorización real, limitando la celebración de los sacramentos sólo a los enfermos residentes en el hospital. 

En el año 1575 era considerada una de las principales ermitas de la villa, y en 1602 la Orden de Santiago delegó en el ayuntamiento el cuidado, mantenimiento y control del templo. Cambiaría más tarde su primer título por el de “Nuestra Señora de la Concepción” con el cual es mencionada en el año 1770, denominándose finalmente del “Santo Cristo del Amor”.

El grabado que abajo se reproduce firmado por M. Navarro, puede datarse del último tercio del siglo XVIII o principios del XIX. En la leyenda que aparece en su parte inferior puede leerse: 

“M. Navarro lo dibujó y gr(ab)ó. EL S(antí)S(i)MO CHRISTO DEL AMOR. Como se venera en su Hermita de N(uestra) S(eño)ra de la Concepción en la Villa de la Solana. Dedicada al S(eñ)or D(o)n Diego de la Torre y Arze, Canonigo y obrero Maior de la S(an)ta Yglesia de Toledo, primada de las Españas. Adm(inistrad)or del R(ea)l Hosp(ita)l de su orden de S(a)ntiago de los Caballeros y capp(ellá)n Maior de la Ylustre Capilla de la Santa Epifanía. El Yll(ustrísi)mo S(eñor) Obispo de Menorca concede 40 días de Yn(dulgenci)as y El Em(inentísi)mo S(eñor) Nuncio 100 Rezando un Credo a este S(antísi)mo Christo.”

(Si deseas compartir alguna fotografía para su publicación en este Blog, puedes enviarla a: lagredera@gmail.com)

Cristo del Amor 
Ermita del mismo Título 
La Solana (Ciudad Real)

El origen de la desaparecida ermita del Cristo del Amor, se encuentra en el clérigo Don Juan Díaz Sabina, de la Orden de Santiago, y en sus cuatro hermanas, quienes proyectaron fundar en unas casas de su propiedad una ermita y un hospital para la atención de viudas, pobres, y religiosos de paso, dotándolo de bienes raíces para su mantenimiento. Recibieron la licencia del Rey el 22 de marzo de 1550, quedando el hospital y su capilla bajo la administración de la Orden de Santiago por delegación real. El Título de la ermita contigua al hospital, fue primeramente “Nuestra Señora de la Asunción”. Ésta llegó en breve tiempo a ser tan pujante y concurrida que provocó no pocos enfrentamientos con el clero parroquial de la villa. Los pleitos se resolvieron en marzo de 1561 con la ratificación de la primera autorización real, limitando la celebración de los sacramentos sólo a los enfermos residentes en el hospital. 

En el año 1575 era considerada una de las principales ermitas de la villa, y en 1602 la Orden de Santiago delegó en el ayuntamiento el cuidado, mantenimiento y control del templo. Cambiaría más tarde su primer título por el de “Nuestra Señora de la Concepción” con el cual es mencionada en el año 1770, denominándose finalmente del “Santo Cristo del Amor”.

El grabado que abajo se reproduce puede datarse del último tercio del siglo XVIII o principios del XIX. En la leyenda que aparece en su parte inferior puede leerse: 

“EL S(antí)S(i)MO CHRISTO DEL AMOR. Como se venera en su Hermita de N(uestra) S(eño)ra de la Concepción en la Villa de la Solana. Dedicada a los S(eñore)s D(on) Gabriel Antolín de Castro y D(oñ)a Catal(in)a de la Torre y Arce su Muger Veci(no)s de d(ic)ha Villa. El Yll(ustrísi)mo S(eñor) Obispo de Menorca concede 40 días de Yndulg(enci)a y El Em(inentísi)mo S(eñor) Nuncio ciento Rezando un Credo a este S(antísi)mo Christo.”

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(Grabado: colección Arnelio Gómez Torres)

Nuestra Señora del Consuelo
Parroquia de Santa Catalina
La Solana (Ciudad Real)

De pocos son conocidas en la actualidad las apariciones marianas ocurridas en la capilla de San Ildefonso del templo parroquial de Santa Catalina, en La Solana. Comenzaron el 25 de mayo del año 1850, y tuvieron como protagonista a María Antonia Parra García y Naranjo, joven huérfana de carácter piadoso y caritativo, que se ganaba la vida como panadera en su propia casa. Los hechos recibieron el respaldo del clero local, conocedor de la vida y circunstancias personales de la joven, así como de las prodigiosas curaciones que tuvieron lugar casi inmediatamente. Don Eusebio María Morales, párroco, consignó por escrito todos estos acontecimientos, compuso una novena y mandó imprimir estampas a petición de la Virgen. Su devoción se extendió rápidamente con el beneplácito de algunos prelados, encargándose al imaginero Don Salvador Páramo una imagen que fue colocada en la capilla de San Ildefonso. Dicha efigie fue destruida en 1936, salvándose la imagen del Niño Jesús que fue incorporada a la actual imagen tras la guerra.

María Antonia terminó sus días como religiosa en el Monasterio de las Hermanas Concepcionistas Franciscanas de Manzanares, con el nombre de Sor María Antonia de Jesús. Por indicación de su director espiritual, dejó constancia escrita de sus experiencias místicas y murió en olor de santidad el lunes 16 de enero de 1860.   

La litografía iluminada que abajo se reproduce es del segundo tercio del siglo XIX, aunque no consta ni su autor, ni la firma impresora. Representa la principal de las apariciones de la Virgen a María Antonia, en presencia del ángel “Adelín”. La vidente extiende sus manos y recibe los estigmas de la Pasión. Aparece escrito el siguiente diálogo: Jesús: “Mira cuánto me ofenden los hombres. Recíbeme en tu corazón”. María Antonia: “Descansa, Dueño mío, en mi corazón”. María: “Recibe a mi Hijo y consuélate”

Al pie de la lámina puede leerse la siguiente leyenda: 

“NUESTRA SEÑORA DEL CONSUELO. Por el Sr. Patriarca de las Indias D. Antonio de Posada Rubin de Celis, hay concedidos 80 días de indulgencia al que rezare un Avemaría, una salve o el Magníficat delante de esta Santa Imagen. Por Monseñor Brunelli, Nuncio de S. Santidad en España, 50 días de indulgencia, rezando una salve y el acto de contrición por una vez al día. Por el Sr. Cardenal Arzobispo de Toledo D. Juan José Bonel y Orbe, 100 días por cada salve, y otros 100 por los que practiquen la novena”.

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(Litografía: colección Arnelio Gómez Torres) 

Nuestra Señora (de la Encarnación) de Peñarroya
Patrona de Argamasilla de Alba y La Solana (Ciudad Real)

Su santuario se ubica en el interior del Castillo de Peñarroya, fortaleza de origen presumiblemente musulmán levantada al borde de un desfiladero por donde discurre el río Guadiana, en su margen derecha. La fortaleza fue conquistada por Don Alonso Pérez de Sanabria el 8 de septiembre de 1198 y el 17 de junio de 1215 pasó a ser posesión de la Orden de San Juan de Jerusalén por donación de Enrique I, convirtiéndose en el siglo XIV en la encomienda con mayor poder económico de la Orden, merced al cobro de diezmos y arrendamiento de pastos.

Dejando a un lado las leyendas que tratan de justificar la presencia de la imagen de la Virgen en este lugar, todo parece indicar que comenzó a recibir culto hacia finales del siglo XIII en un reducido local del castillo acondicionado como capilla, que aún se levanta en el patio de armas al borde del desfiladero. Allí sería venerada hasta finales del siglo XVI, época en la que los alcaides abandonaron la fortaleza como lugar de residencia. 

A mediados del siglo XVII se comenzó a construir la actual ermita adosada al muro norte, aunque fue en las primeras décadas del XVIII cuando recibió las mejoras y ampliaciones que le confirieron su actual aspecto. Se trata de una nave rectangular cubierta con bóveda de cañón con lunetos y de cuarto de esfera en el presbiterio. Dispone de sacristía, camarín y tribuna, y alberga un interesante conjunto de pinturas murales de estilo barroco, con temas alegóricos marianos e inmaculistas. Conserva también un retablo churrigueresco realizado por Joseph Mollor, por el cual se pagaron 1.387 reales, que fue jaspeado y dorado a finales del siglo XVIII. 

La primitiva imagen de la Virgen, destruida en 1936, era una escultura sedente de madera policromada y datada del siglo XIII, fecha más allá de la cual no puede tener origen su culto. 

La presente litografía iluminada del siglo XIX, está firmada por el litógrafo Francisco Mitjana, en Málaga. Aparece la sagrada efigie revestida con los ornamentos tradicionales y cobijada bajo su característico templete barroco. Al pie puede leerse:

“FÁBRICA DE FRANCISCO MITJANA, MÁLAGA. VERDADERO RETRATO DE LA MILAGROSA IMAGEN DE NUESTRA SEÑORA DE PEÑARROYA, COMO SE VENERA EN LA PARROQUIA DE LA SOLANA CUANDO SE TRAE DE SU CASTILLO. EL EMINENTÍSIMO SEÑOR CARDENAL BORJA CONCEDIÓ 100 DÍAS DE INDULGENCIA POR CADA SALVE REZADA ANTE SU ESTAMPA PIDIENDO A DIOS POR LA EXALTACIÓN DE LA SANTA FE, ETC. ETC. A DEVOCIÓN DE LA COFRADÍA DE LA VILLA DE LA SOLANA”.

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(Litografía: colección Arnelio Gómez Torres)

Nuestra Señora (de la Encarnación) de Peñarroya
Patrona de Argamasilla de Alba y La Solana (Ciudad Real)

Su santuario se ubica en el interior del Castillo de Peñarroya, fortaleza de origen presumiblemente musulmán levantada al borde de un desfiladero por donde discurre el río Guadiana, en su margen derecha. La fortaleza fue conquistada por Don Alonso Pérez de Sanabria el 8 de septiembre de 1198 y el 17 de junio de 1215 pasó a ser posesión de la Orden de San Juan de Jerusalén por donación de Enrique I, convirtiéndose en el siglo XIV en la encomienda con mayor poder económico de la Orden, merced al cobro de diezmos y arrendamiento de pastos.

Dejando a un lado las leyendas que tratan de justificar la presencia de la imagen de la Virgen en este lugar, todo parece indicar que comenzó a recibir culto hacia finales del siglo XIII en un reducido local del castillo acondicionado como capilla, que aún se levanta en el patio de armas al borde del desfiladero. Allí sería venerada hasta finales del siglo XVI, época en la que los alcaides abandonaron la fortaleza como lugar de residencia. 

A mediados del siglo XVII se comenzó a construir la actual ermita adosada al muro norte, aunque fue en las primeras décadas del XVIII cuando recibió las mejoras y ampliaciones que le confirieron su actual aspecto. Se trata de una nave rectangular cubierta con bóveda de cañón con lunetos y de cuarto de esfera en el presbiterio. Dispone de sacristía, camarín y tribuna, y alberga un interesante conjunto de pinturas murales de estilo barroco, con temas alegóricos marianos e inmaculistas. Conserva también un retablo churrigueresco realizado por Joseph Mollor, por el cual se pagaron 1.387 reales, que fue jaspeado y dorado a finales del siglo XVIII. 

La primitiva imagen de la Virgen, destruida en 1936, era una escultura sedente de madera policromada y datada del siglo XIII, fecha más allá de la cual no puede tener origen su culto. 

La presente lámina del siglo XIX, está firmada por el litógrafo valenciano Soler y Santamaría. Aparece la sagrada efigie revestida con los ornamentos tradicionales y cobijada bajo su característico baldaquín o templete barroco. Al pie puede leerse:

“CABEOO LITº. LIT. SOLER Y SANTAMARÍA, C. DE LA PAZ. VALENCIA. VERDADERO RETRATO DE LA MILAGROSA IMAGEN DE NUESTRA SEÑORA DE PEÑARROYA, COMO SE VENERA EN LA PARROQUIA DE LA SOLANA CUANDO SE TRAE DE SU CASTILLO. EL EMINENTÍSIMO SEÑOR CARDENAL BORJA CONCEDIÓ 100 DÍAS DE INDULGENCIA POR CADA SALVE REZADA ANTE SU ESTAMPA PIDIENDO A DIOS POR LA EXALTACIÓN DE LA FE, ETC. ETC. A DEVOCIÓN DE LA COFRADÍA DE LA VILLA DE LA SOLANA”.

(Si deseas compartir alguna fotografía para su publicación en este Blog, puedes enviarla a: lagredera@gmail.com)

(Litografía: colección Arnelio Gómez Torres)

Cristo del Amor 
Ermita del mismo Título 
La Solana (Ciudad Real)

El origen de la desaparecida ermita del Cristo del Amor, se encuentra en el clérigo Don Juan Díaz Sabina, de la Orden de Santiago, y en sus cuatro hermanas, quienes proyectaron fundar en unas casas de su propiedad una ermita y un hospital para la atención de viudas, pobres, y religiosos de paso, dotándolo de bienes raíces para su mantenimiento. Recibieron la licencia del Rey el 22 de marzo de 1550, quedando el hospital y su capilla bajo la administración de la Orden de Santiago por delegación real. El Título de la ermita contigua al hospital, fue primeramente “Nuestra Señora de la Asunción”. Ésta llegó en breve tiempo a ser tan pujante y concurrida que provocó no pocos enfrentamientos con el clero parroquial de la villa. Los pleitos se resolvieron en marzo de 1561 con la ratificación de la primera autorización real, limitando la celebración de los sacramentos sólo a los enfermos residentes en el hospital. 

En el año 1575 era considerada una de las principales ermitas de la villa, y en 1602 la Orden de Santiago delegó en el ayuntamiento el cuidado, mantenimiento y control del templo. Cambiaría más tarde su primer título por el de “Nuestra Señora de la Concepción” con el cual es mencionada en el año 1770, denominándose finalmente del “Santo Cristo del Amor”.

El grabado sobre tela que abajo se reproduce puede datarse del último tercio del siglo XVIII o principios del XIX. En la leyenda que aparece en su parte inferior puede leerse: 

“EL S(antí)S(i)MO CHRISTO DEL AMOR. Como se venera en su Hermita de N(uestra) S(eño)ra de la Concepción en la Villa de la Solana. Dedicada a los S(eñore)s D(on) Gabriel Antolín de Castro y D(oñ)a Catal(in)a de la Torre y Arce su Muger Veci(no)s de d(ic)ha Villa. El Yll(ustrísi)mo S(eñor) Obispo de Menorca concede 40 días de Yndulg(enci)a y El Em(inentísi)mo S(eñor) Nuncio ciento Rezando un Credo a este S(antísi)mo Christo.”

(Si deseas compartir alguna fotografía para su publicación en este Blog, puedes enviarla a: lagredera@gmail.com)

Nuestra Señora (de la Encarnación) de Peñarroya
Patrona de Argamasilla de Alba y La Solana (Ciudad Real)

Su santuario se ubica en el interior del Castillo de Peñarroya, fortaleza de origen presumiblemente musulmán levantada al borde de un desfiladero por donde discurre el río Guadiana, en su margen derecha. La fortaleza fue conquistada por Don Alonso Pérez de Sanabria el 8 de septiembre de 1198 y el 17 de junio de 1215 pasó a ser posesión de la Orden de San Juan de Jerusalén por donación de Enrique I, convirtiéndose en el siglo XIV en la encomienda con mayor poder económico de la Orden, merced al cobro de diezmos y arrendamiento de pastos.

Dejando a un lado las leyendas que tratan de justificar la presencia de la imagen de la Virgen en este lugar, todo parece indicar que comenzó a recibir culto hacia finales del siglo XIII en un reducido local del castillo acondicionado como capilla, que aún se levanta en el patio de armas al borde del desfiladero. Allí sería venerada hasta finales del siglo XVI, época en la que los alcaides abandonaron la fortaleza como lugar de residencia. 

A mediados del siglo XVII se comenzó a construir la actual ermita adosada al muro norte, aunque fue en las primeras décadas del XVIII cuando recibió las mejoras y ampliaciones que le confirieron su actual aspecto. Se trata de una nave rectangular cubierta con bóveda de cañón con lunetos y de cuarto de esfera en el presbiterio. Dispone de sacristía, camarín y tribuna, y alberga un interesante conjunto de pinturas murales de estilo barroco, con temas alegóricos marianos e inmaculistas. Conserva también un retablo churrigueresco realizado por Joseph Mollor, por el cual se pagaron 1.387 reales, que fue jaspeado y dorado a finales del siglo XVIII. 

La primitiva imagen de la Virgen, destruida en 1936, era una escultura sedente de madera policromada y datada del siglo XIII, fecha más allá de la cual no puede tener origen su culto. 

La presente lámina del siglo XIX, está firmada por el litógrafo G. Ruíz, C/ de los Cojos, 3, Madrid. Aparece la sagrada efigie revestida con los ornamentos tradicionales y cobijada bajo su característico baldaquín o templete barroco. Al pie puede leerse:

“VERDADERO RETRATO DE LA MILAGROSA IMAGEN DE NUESTRA SEÑORA DE PEÑARROYA, COMO SE VENERA EN LA PARROQUIA DE LA SOLANA CUANDO SE TRAE DE SU CASTILLO. EL EMINENTÍSIMO SEÑOR CARDENAL BORJA CONCEDIÓ 100 DÍAS DE INDULGENCIA POR CADA SALVE REZADA ANTE SU ESTAMPA PIDIENDO A DIOS POR LA EXALTACIÓN DE LA SANTA FE, ETC. ETC. A DEVOCIÓN DE LA COFRADÍA DE LA VILLA DE LA SOLANA”.

(Si deseas compartir alguna fotografía para su publicación en este Blog, puedes enviarla a: lagredera@gmail.com)

(Litografía: colección Arnelio Gómez Torres)

Ntra. Sra. (de la Encarnación) de Peñarroya
Patrona de Argamasilla de Alba y La Solana (Ciudad Real)

Su santuario se ubica en el interior del Castillo de Peñarroya, fortaleza de origen presumiblemente musulmán levantada al borde de un desfiladero por donde discurre el río Guadiana, en su margen derecha. La fortaleza fue conquistada por Don Alonso Pérez de Sanabria el 8 de septiembre de 1198 y el 17 de junio de 1215 pasó a ser posesión de la Orden de San Juan de Jerusalén por donación de Enrique I, convirtiéndose en el siglo XIV en la encomienda con mayor poder económico de la Orden, merced al cobro de diezmos y arrendamiento de pastos.

Dejando a un lado las leyendas que tratan de justificar la presencia de la imagen de la Virgen en este lugar, todo parece indicar que comenzó a recibir culto hacia finales del siglo XIII en un reducido local del castillo acondicionado como capilla, que aún se levanta en el patio de armas al borde del desfiladero. Allí sería venerada hasta finales del siglo XVI, época en la que los alcaides abandonaron la fortaleza como lugar de residencia. 

A mediados del siglo XVII se comenzó a construir la actual ermita adosada al muro norte, aunque fue en las primeras décadas del XVIII cuando recibió las mejoras y ampliaciones que le confirieron su actual aspecto. Se trata de una nave rectangular cubierta con bóveda de cañón con lunetos y de cuarto de esfera en el presbiterio. Dispone de sacristía, camarín y tribuna, y alberga un interesante conjunto de pinturas murales de estilo barroco, con temas alegóricos marianos e inmaculistas. Conserva también un retablo churrigueresco realizado por Joseph Mollor, por el cual se pagaron 1.387 reales, que fue jaspeado y dorado a finales del siglo XVIII. 

La primitiva imagen de la Virgen, destruida en 1936, era una escultura sedente de madera policromada y datada del siglo XIII, fecha más allá de la cual no puede tener origen su culto. 

La presente lámina del siglo XIX, está firmada por el litógrafo valenciano Soler y Santamaría. Aparece la sagrada efigie revestida con los ornamentos tradicionales y cobijada bajo su característico baldaquín o templete barroco. Al pie puede leerse:

“VERDADERO RETRATO DE LA MILAGROSA IMAGEN DE NUESTRA SEÑORA DE PEÑARROYA, COMO SE VENERA EN LA PARROQUIA DE LA SOLANA CUANDO SE TRAE DE SU CASTILLO. EL EXCELENTÍSIMO CARDENAL BORJA CONCEDIÓ 100 DÍAS DE INDULGENCIA POR CADA SALVE REZADA ANTE SU ESTAMPA PIDIENDO A DIOS POR LA EXALTACIÓN DE LA FE & (ilegible). A DEVOCIÓN DE LA COFRADÍA DE LA VILLA DE LA SOLANA”.

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(Fotografía: obtenida el día 27 de septiembre de 2020 en: http://joaquincostalasolanalegadobustillo.blogspot.com/2012/05/la-virgen-de-penarroya.html)