Retablo mayor de la Santa Iglesia Prioral 
Basílica-Catedral de Santa María del Prado
Ciudad Real

Presentamos una curiosa litografía iluminada, que reproduce una visión bastante esquemática del retablo mayor de la entonces Parroquia de Santa María del Prado de Ciudad Real. Aunque desconocemos el nombre del dibujante, sí sabemos quién la imprimió. Abajo, a la izquierda, aparece escrito: “Lit(ografía). de G(inés). Ruíz. C(all)e. de los Cojos. 3. Madrid.” Se trata de la imprenta de Ginés Ruíz, que desarrolló su actividad durante el último tercio del siglo XIX, principalmente en la reproducción de planos y materiales cartográficos, pero que también editó imágenes de devoción, como la que nos ocupa. De la misma imprenta, tenemos publicada en este Blog otra litografía iluminada sobre la imagen de Ntra. Sra. de Peñarroya (https://crsagrada.blogspot.com/2021/05/blog-post_30.html).

En la técnica litográfica tradicional, adquiere un especial protagonismo el dibujo realizado con lápiz graso sobre piedra, siendo generalmente negra la tinta para la impresión. Una vez estampado sobre papel, se coloreaba a mano utilizando tintes de baja densidad. En este caso, los colores utilizados fueron el amarillo, rojo, azul cobalto y verde. 

El diseño respeta fielmente el alzado del retablo, que consta de cuatro cuerpos superpuestos asentados sobre un zócalo o predela y divididos verticalmente por tres calles principales donde se desarrolla el programa iconográfico, delimitadas por cuatro entrecalles donde se ubica el colegio apostólico ocupando doce hornacinas. De las escenas representadas, sólo las cuatro correspondientes a la calle central coinciden con el modelo real en tema y ubicación (Tabernáculo, Trono de la Virgen del Prado, Coronación y Calvario). Del resto, solo dos (Anunciación y Visitación) existen, pero en diferente ubicación. Las restantes (Natividad de María, Desposorios de la Virgen y San José, Huida a Egipto y una Asunción o quizá Inmaculada) son pura licencia del dibujante. El diseño trata de enfocarse en los elementos principales del retablo, ignorando otros detalles decorativos más irrelevantes. Destaca la presencia del desaparecido tabernáculo desmantelado en la reforma del presbiterio llevada a cabo en el año 1906.

Al pie puede leerse la leyenda: “Nª. Sª. DEL PRADO Como se venera en su Santa Iglesia de Ciudad Real (A espensas (Sic) de un devoto)”.

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(Litografía: colección Fray Antonio Trujillo OFM Cap)

Nuestra Señora de Criptana
Patrona de Campo de Criptana (Ciudad Real)

“Chitrana” fue una villa situada en uno de los flancos del cerro donde se encuentra el santuario. Según los restos arqueológicos hallados, el asentamiento se remonta a época prerromana. Su castillo, construido por la Orden de Santiago, gozó de cierto protagonismo durante la reconquista cristiana de estos territorios, pero fue perdiendo importancia estratégica al tiempo que la frontera avanzaba hacia el sur. Juan II lo mandó destruir en su política de debilitamiento de los poderes feudales y de las Órdenes militares, consumándose su completa ruina durante el reinado de los reyes Católicos. Junto a este castillo existía una ermita dedicada a Santa María, presumiblemente fundada por los caballeros santiaguistas para el servicio espiritual del castillo y su villa.

La población de “Chitrana” y la de otras aldeas limítrofes, fueron abandonando lentamente sus respectivos asentamientos para concentrarse en el lugar donde se encuentra el actual núcleo urbano de Campo de Criptana, dadas su mejores condiciones geográficas.

En las Relaciones Topográficas de Felipe II (año 1575) se refiere lo siguiente: “…está en este castillo derribado una ermita muy devota con una imagen de Nuestra Señora que se llama de Criptana donde ha obrado Dios algunos milagros…” 

A lo largo del siglo XVI se construyó sobre la primitiva ermita otro templo de mayor capacidad que, a pesar de las modificaciones realizadas a lo largo del tiempo, conserva lo elemental de su arquitectura renacentista. El ayuntamiento instituyó su fiesta y su patrocinio oficial en diciembre de 1547.

El grabado calcográfico que abajo se reproduce podría ser del último tercio del siglo XIX. Al pie puede leerse: “MARÍA SSª DE CRIPTANA. Hay concedidos 800 días de indulgencias rezando una salve".

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(Grabado: colección Fray Antonio Trujillo OFM Cap)

Inmaculada Concepción
Patrona de Cañada de Calatrava
(Ciudad Real)

Es escasa la información que hemos podido recabar sobre la Patrona de Cañada de Calatrava, población que en su origen se denominó “Cañada del Moral” y que perteneció a la Villa de Caracuel hasta el año 1511, en que obtiene del rey Don Fernando II de Aragón su separación.  Es además Titular de la iglesia parroquial, ya mencionada en el año 1575 en la Relaciones Topográficas de Felipe II como “Nuestra Señora de la Concepción”, aunque su existencia debe ser anterior, considerando que el actual edificio data del siglo XV. Se cubre este templo de nave única y ábside poligonal con una armadura de madera de tradición mudéjar, siendo uno de los pocos ejemplos de esta época y tipología conservados en la comarca.

A juzgar por la fotografía que se muestra más abajo, la imagen de la Inmaculada Concepción, destruida en 1936, era de más valor devocional que artístico. Parece de factura moderna y correspondiente a modelos afines a los talleres “El Arte Cristiano” de Olot (Gerona). Sería realizada por tanto a partir de un molde, en pasta de madera o escayola y posteriormente policromada. Aparece dispuesta en unas andas procesionales bajo un dosel o templete decorado con ornato floral, tal como sigue presentándose en la actualidad. Como curiosidad, destacamos la presencia de cuatro ángeles que portan instrumentos de la Pasión; presumiblemente, estas mismas andas serían utilizadas también para procesionar la imagen del Santísimo Cristo del Tránsito, Patrón de la población. 

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(Fotografía: colección Fray Antonio Trujillo OFM Cap)

Cristo de Villajos 
Patrón de Campo de Criptana (Ciudad Real)

A juzgar por los documentos conservados y los hallazgos arqueológicos, Villajos fue un poblado de cierta importancia durante la Edad Media. Refiriéndose a los restos de murallas medievales aún visibles en 1890, Inocente Hervás dejó consignado lo siguiente: “Como testigo de la dominación agarena en Villajos queda aquél extenso cuadrilátero; aunque modificado por las construcciones cristianas, aún conserva en sus líneas el estilo propio de las fortalezas musulmanas,…”

Tras ser abandonada la aldea a finales de la Edad Media, quedó allí una iglesia dedicada a San Marcos, cuya imagen se veneró hasta mediados del siglo XVII, momento en el que comenzó a crecer la devoción comarcal hacia una imagen de Cristo Crucificado que allí se veneraba, de tal modo que eclipsó el culto del antiguo titular. La vieja iglesia se juzgó insuficiente; por lo cual fue ampliada en 1663, cambiando su advocación por la de “Cristo de Villajos”. De esta época procede una continua la pugna con el pueblo de Alcázar de San Juan, que también alegaba derechos sobre el santuario.

A partir de 1669 se adoptó por Patrono de la villa de El Campo y se estableció su fiesta en septiembre, en el domingo siguiente a la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz. 

La imagen del Cristo de Villajos fue destruida en 1936. En el presente grabado, posiblemente del último tercio del siglo XIX, aparece la sagrada efigie flanqueada por dos ángeles portadores de instrumentos de la Pasión. Al pie  podemos leer la siguiente leyenda: “R(etra)to de la Milagrosa Ymagen del Santísimo Christo de Villajos q(u)e se venera en el término de la Villa del Campo de Cript(a)na. Hay concedidos 800 días de indulgencia rezando un Credo.”

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(Grabado: colección Fray Antonio Trujillo OFM Cap)

Nuestro Padre Jesús Nazareno 
Parroquia de San Pedro Apóstol 
Ciudad Real

Su Hermandad fue fundada el 6 de enero de 1725 en el Convento Nuestra Señora del Rosario, de la Orden de Predicadores (Dominicos), sito en la Calle Compás de Santo Domingo, para dar culto a una imagen de Jesús Nazareno que gozaba ya de una gran veneración y que pertenecía a la comunidad de frailes. Según Emiliano Morales, la imagen de Jesús era de la escuela de Juan de Mesa, discípulo de Montañés.

En el Censo de Hermandades Gremios y Cofradías del conde de Aranda, se refiere lo siguiente: “La Hermandad de Jesús Nazareno aprobada por el Ordinario, hace una fiesta con sermón y misa en la cual gastará el hermano mayor 150 reales poco más o menos. Igualmente concurre a la procesión de Semana Santa y la merma de cera con la que se gasta en los entierros del hermano ascenderá a otros 80 reales, a un prudencial juicio los cuales pagan así mismo dichos hermanos mayores”.

En el siglo XIX, tras la desamortización del Convento, la Imagen de Jesús Nazareno pasa a la Iglesia Parroquial de San Pedro Apóstol, volviendo la Hermandad a celebrar sus cultos y procesiones anuales en esta nueva sede en el año 1837. A comienzos del siglo XX la hermandad gozaba de gran prosperidad, siendo la procesión del jueves Santo la más concurrida de la Semana Santa de la Capital.

La imagen de Jesús Nazareno fue destruida al comienzo de la guerra civil, en 1936.

La fotografía que se muestra más abajo fue tomada durante una salida procesional en fecha posterior al año 1915, en que estrenó el paso a rueda del escultor Zapater, sobre el cual vemos dispuesta la talla.

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(Fotografía: colección Fray Antonio Trujillo OFM Cap)

Nuestra Señora de Gracia 
Patrona de Puertollano (Ciudad Real)

El origen de esta advocación en Puertollano hay que situarlo en el año 1348 cuando la población fue diezmada por causa de la peste negra. Los supervivientes de la epidemia, viendo clara la intercesión de la Madre de Dios a quien habían encomendado sus vidas, hicieron voto a perpetuidad de sacrificar todos los años trece vacas, una por cada familia superviviente. Lo mismo sucedió a finales del siglo XV con un nuevo brote de peste. En esta ocasión los vecinos hicieron un segundo voto: construir una ermita en honor de Nuestra Señora de Gracia, por la gracia otorgada de nuevo por la Madre de Dios, protegiendo sus vidas de la epidemia. Esta es la ermita donde se venera actualmente a la Patrona de la ciudad.

Existieron dos imágenes de la Virgen: la más antigua que, debido a su deterioro, fue sustituida por una segunda imagen a la que se incorporó el Niño de la primera. Esta fue ocultada bajo tierra en un huerto al comienzo de la guerra civil española en 1936. Terminada la contienda, apareció tan deteriorada que no fue posible recuperarla para el culto. Se salvó en cambio la talla del niño Jesús por haber sido guardada en un lugar más a propósito, siendo incorporada a la imagen actual tras la contienda.

La fotografía que aparece en la presente publicación, parece corresponder a la primera de las dos imágenes arriba mencionadas. Se trata de una albúmina de pequeño tamaño, adherida a un soporte de cartón. En la parte trasera aparece impreso en tinta un sello bastante borroso en el que a duras penas puede leerse “Ntra. Sra.” y “Puertollano”. La Virgen lleva una corona aureolada que no aparece en ninguna otra fotografía de cuantas se han publicado hasta la fecha en este Blog. Realizando un repaso a todas ellas, se puede observar que al menos hasta el año 1936, nunca cubrió su cabeza con velo como se acostumbra en la actualidad. En esta fotografía en concreto, luce cabello peinado a base de bucles y se adorna con vistosos pendientes. 

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(Fotografía: colección Fray Antonio Trujillo OFM Cap)

Santísimo Cristo del Consuelo
Parroquia de San Pedro Apóstol
Daimiel (Ciudad Real)

El origen de esta sagrada efigie se ha relacionado con la talla de idéntica Advocación venerada en Torralba de Calatrava. Tras el abandono del antiguo poblado de Barajas, las imágenes y ornamentos pertenecientes a su Parroquia fueron repartidos en el año 1443 entre Torralba y Daimiel. Después de una pugna por la obtención de la venerada imagen, antiguamente denominada “De la Consolación”, ésta tocó en suerte a los de Torralba que, a modo de compensación, hicieron donación a Daimiel de una réplica, que sería la talla de la cual tratamos aquí. Esta supuesta compensación, pertenece sólo al terreno de la tradición oral.

Comenzó a ser venerada en la ermita de la Vera Cruz, encargándose de su culto el gremio de artesanos carreteros. El 3 de febrero de 1785, por Real Cédula otorgada por Carlos III, esta antigua cofradía gremial quedó fusionada con la Hermandad del Santísimo Sacramento de la Parroquia de San Pedro Apóstol, quedando sometidos sus antiguos cofrades en virtud de dicha unión a la jurisdicción real, renovando sus Ordenanzas en el año 1816.

En fecha posterior, el Real Consejo de Estado de Fernando VII, el 10 de febrero de 1818, ratifica dicha unión con la Sacramental, haciéndola plenamente partícipe de todas las Indulgencias de las que aquella gozaba. A partir de entonces, comienza a denominarse “Real e Ilustre Hermandad Sacramental del Santísimo Cristo del Consuelo”. Debió ser aproximadamente por aquellas fechas, cuando la imagen fue trasladada desde su antigua sede hasta su actual capilla, emplazada en el lado de la Epístola del templo parroquial de San Pedro Apóstol.  

Tras un período de progresiva decadencia, que fue la tónica general de estas instituciones durante aquel período, fue reorganizada en 1897, recuperando su antiguo esplendor, cuyo final llegó con el advenimiento en 1936 de la guerra civil española, que supuso la destrucción de la imagen titular, pérdida del patrimonio de la Hermandad e interrupción de su culto. 

En la fotografía que se muestra más abajo, aparece la sagrada efigie cubierta con la característica “enagüilla” a semejanza del celebérrimo Crucificado burgalés y dispuesta sobre unas sencillas andas procesionales.

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(Fotografía: colección Arnelio Gómez Torres)