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Retablo mayor de la Santa Iglesia Prioral 
Basílica-Catedral de Santa María del Prado
Ciudad Real

Presentamos una curiosa litografía iluminada, que reproduce una visión bastante esquemática del retablo mayor de la entonces Parroquia de Santa María del Prado de Ciudad Real. Aunque desconocemos el nombre del dibujante, sí sabemos quién la imprimió. Abajo, a la izquierda, aparece escrito: “Lit(ografía). de G(inés). Ruíz. C(all)e. de los Cojos. 3. Madrid.” Se trata de la imprenta de Ginés Ruíz, que desarrolló su actividad durante el último tercio del siglo XIX, principalmente en la reproducción de planos y materiales cartográficos, pero que también editó imágenes de devoción, como la que nos ocupa. De la misma imprenta, tenemos publicada en este Blog otra litografía iluminada sobre la imagen de Ntra. Sra. de Peñarroya (https://crsagrada.blogspot.com/2021/05/blog-post_30.html).

En la técnica litográfica tradicional, adquiere un especial protagonismo el dibujo realizado con lápiz graso sobre piedra, siendo generalmente negra la tinta para la impresión. Una vez estampado sobre papel, se coloreaba a mano utilizando tintes de baja densidad. En este caso, los colores utilizados fueron el amarillo, rojo, azul cobalto y verde. 

El diseño respeta fielmente el alzado del retablo, que consta de cuatro cuerpos superpuestos asentados sobre un zócalo o predela y divididos verticalmente por tres calles principales donde se desarrolla el programa iconográfico, delimitadas por cuatro entrecalles donde se ubica el colegio apostólico ocupando doce hornacinas. De las escenas representadas, sólo las cuatro correspondientes a la calle central coinciden con el modelo real en tema y ubicación (Tabernáculo, Trono de la Virgen del Prado, Coronación y Calvario). Del resto, solo dos (Anunciación y Visitación) existen, pero en diferente ubicación. Las restantes (Natividad de María, Desposorios de la Virgen y San José, Huida a Egipto y una Asunción o quizá Inmaculada) son pura licencia del dibujante. El diseño trata de enfocarse en los elementos principales del retablo, ignorando otros detalles decorativos más irrelevantes. Destaca la presencia del desaparecido tabernáculo desmantelado en la reforma del presbiterio llevada a cabo en el año 1906.

Al pie puede leerse la leyenda: “Nª. Sª. DEL PRADO Como se venera en su Santa Iglesia de Ciudad Real (A espensas (Sic) de un devoto)”.

(Si deseas compartir alguna fotografía para su publicación en este Blog, puedes enviarla a: lagredera@gmail.com)

(Litografía: colección Fray Antonio Trujillo OFM Cap)

Nuestra Señora del Carmen
MM. Carmelitas Descalzas
Ciudad Real

Fue fundado este monasterio por D. Antonio Galiana y Bermúdez, caballero de la Orden de Montesa, y su esposa Dª Isabel de Treviño, poniendo como Titulares del mismo a sus santos protectores: San Antonio Abad y Santa Isabel de Portugal. El 11 de febrero de 1596 se tomó posesión de la casa, y el 26 del mismo mes se puso el Santísimo Sacramento.

Fue su primera priora la Madre María de Jesús, procedente del Carmelo toledano y subpriora la Madre Lucía de San José, que había recibido el hábito en la fundación de Beas de Segura (Jaén) en 1575 de manos de Santa Teresa de Jesús. Más tarde, también llegaría a ser priora y maestra de novicias en Ciudad Real.

Fueron ilustres benefactores de este monasterio los Duques de Veragua.

La actual iglesia conventual se construyó en el siglo XVII en sustitución de otra anterior, a expensas de un noble de la Corte que fue víctima de una grave calumnia, en cumplimiento de un voto hecho a Santa Teresa de Jesús, por haberle librado del castigo que el rey había determinado aplicarle.

Al estallar la guerra civil de 1936, el convento fue profanado, sirviendo de cárcel y almacén. Sufrió innumerables daños materiales: el magnífico retablo barroco que presidía el altar mayor, fue pasto de las llamas junto con sus imágenes, entre las que se encontraba esta talla de la Virgen del Carmen, que podemos contemplar más abajo, en una fotografía publicada por el periódico “Vida Manchega” el 25 de julio de 1014, durante su salida procesional. Sin disponer de información sobre su procedencia o autoría, por los pocos documentos gráficos conservados y comparándola con otras esculturas de rasgos y características similares, bien podría pertenecer a la escuela madrileña.

(Si deseas compartir alguna fotografía para su publicación en este Blog, puedes enviarla a: lagredera@gmail.com)

(Fotografía obtenida el día 20 de diciembre de 2024 en: https://elsayon.blogspot.com/2014/07/la-verbena-del-carmen.html)

Nuestra Señora del Carmen
MM. Carmelitas Descalzas
Ciudad Real

Fue fundado este monasterio por D. Antonio Galiana y Bermúdez, caballero de la Orden de Montesa, y su esposa Dª Isabel de Treviño, poniendo como Titulares del mismo a sus santos protectores: San Antonio Abad y Santa Isabel de Portugal. El 11 de febrero de 1596 se tomó posesión de la casa, y el 26 del mismo mes se puso el Santísimo Sacramento.

Fue su primera priora la Madre María de Jesús, procedente del Carmelo toledano y subpriora la Madre Lucía de San José, que había recibido el hábito en la fundación de Beas de Segura (Jaén) en 1575 de manos de Santa Teresa de Jesús. Más tarde, también llegaría a ser priora y maestra de novicias en Ciudad Real.

Fueron ilustres benefactores de este monasterio los Duques de Veragua.

La actual iglesia conventual se construyó en el siglo XVII en sustitución de otra anterior, a expensas de un noble de la Corte que fue víctima de una grave calumnia, en cumplimiento de un voto hecho a Santa Teresa de Jesús, por haberle librado del castigo que el rey había determinado aplicarle.

Al estallar la guerra civil de 1936, el convento fue profanado, sirviendo de cárcel y almacén. Sufrió innumerables daños materiales: el magnífico retablo barroco que presidía el altar mayor, fue pasto de las llamas junto con sus imágenes, entre las que se encontraba esta talla de la Virgen del Carmen que podemos contemplar más abajo, en una fotografía de principios del siglo XX, dispuesta en un altar de cultos para su novenario. Sin disponer de información sobre su procedencia o autoría, por los pocos documentos gráficos conservados y comparándola con otras esculturas de rasgos y características similares, bien podría pertenecer a la escuela madrileña.

(Si deseas compartir alguna fotografía para su publicación en este Blog, puedes enviarla a: lagredera@gmail.com)

(Fotografía obtenida el día 20 de diciembre de 2024 en: https://elsayon.blogspot.com/2014/07/la-verbena-del-carmen.html)

Nuestra Señora del Carmen
MM. Carmelitas Descalzas
Ciudad Real

Fue fundado este monasterio por D. Antonio Galiana y Bermúdez, caballero de la Orden de Montesa, y su esposa Dª Isabel de Treviño, poniendo como Titulares del mismo a sus santos protectores: San Antonio Abad y Santa Isabel de Portugal. El 11 de febrero de 1596 se tomó posesión de la casa, y el 26 del mismo mes se puso el Santísimo Sacramento.

Fue su primera priora la Madre María de Jesús, procedente del Carmelo toledano y subpriora la Madre Lucía de San José, que había recibido el hábito en la fundación de Beas de Segura (Jaén) en 1575 de manos de Santa Teresa de Jesús. Más tarde, también llegaría a ser priora y maestra de novicias en Ciudad Real.

Fueron ilustres benefactores de este monasterio los Duques de Veragua.

La actual iglesia conventual se construyó en el siglo XVII en sustitución de otra anterior, a expensas de un noble de la Corte que fue víctima de una grave calumnia, en cumplimiento de un voto hecho a Santa Teresa de Jesús, por haberle librado del castigo que el rey había determinado aplicarle.

Al estallar la guerra civil de 1936, el convento fue profanado, sirviendo de cárcel y almacén. Sufrió innumerables daños materiales: el magnífico retablo barroco que presidía el altar mayor, fue pasto de las llamas junto con sus imágenes, entre las que se encontraba esta talla de la Virgen del Carmen, que podemos contemplar en la fotografía. Sin disponer de información sobre su procedencia o autoría, por los pocos documentos gráficos conservados y comparándola con otras esculturas de rasgos y características similares, bien podría pertenecer a la escuela madrileña.

Al pie de la lámina impresa por “Ar-Graf. de Enrique Pérez”, puede leerse lo siguiente:

“ORACIÓN ¡Oh beatísima e inmaculada Virgen, decoro y esplendor del Carmelo! Vos que miráis con ojos de particular bondad a los que visten vuestro sagrado hábito, guardadme benignamente y cubrirme con el manto de vuestra maternal protección. Fortificad mi flaqueza con vuestro poder; iluminad las tinieblas de mi entendimiento con vuestra sabiduría; aumentad en mí la fe, la esperanza y la caridad. Adornad mi alma con tales gracias y virtudes que sea siempre agradable a vuestro divino Hijo a Vos. Asistidme en vida, consoladme en la muerte con vuestra amabilísima compañía y presentadme a la augustísima Trinidad como a un hijo vuestro y siervo devoto, para alabaros eternamente y bendeciros en el paraíso. – Amén.  (Récese  tres Ave Marías y Gloria Patri).

Nuestro Santísimo Padre el Papa León XIII, por decreto del 16 de Enero de 1886, concedió 200 días de indulgencia cada día, a los fieles que con corazón contrito rezasen la precedente oración”.

(Si deseas compartir alguna fotografía para su publicación en este Blog, puedes enviarla a: lagredera@gmail.com)

(Fotografía obtenida el día 20 de diciembre de 2024 en: https://elsayon.blogspot.com/2017/07/oracion-la-virgen-del-carmen.html)

Nuestra Señora del Carmen
MM. Carmelitas Descalzas
Ciudad Real

Fue fundado este monasterio por D. Antonio Galiana y Bermúdez, caballero de la Orden de Montesa, y su esposa Dª Isabel de Treviño, poniendo como Titulares del mismo a sus santos protectores: San Antonio Abad y Santa Isabel de Portugal. El 11 de febrero de 1596 se tomó posesión de la casa, y el 26 del mismo mes se puso el Santísimo Sacramento.

Fue su primera priora la Madre María de Jesús, procedente del Carmelo toledano y subpriora la Madre Lucía de San José, que había recibido el hábito en la fundación de Beas de Segura (Jaén) en 1575 de manos de Santa Teresa de Jesús. Más tarde, también llegaría a ser priora y maestra de novicias en Ciudad Real.

Fueron ilustres benefactores de este monasterio los Duques de Veragua.

La actual iglesia conventual se construyó en el siglo XVII en sustitución de otra anterior, a expensas de un noble de la Corte que fue víctima de una grave calumnia, en cumplimiento de un voto hecho a Santa Teresa de Jesús, por haberle librado del castigo que el rey había determinado aplicarle.

Al estallar la guerra civil de 1936, el convento fue profanado, sirviendo de cárcel y almacén. Sufrió innumerables daños materiales: el magnífico retablo barroco que presidía el altar mayor, fue pasto de las llamas junto con sus imágenes, entre las que se encontraba esta talla de la Virgen del Carmen, que podemos contemplar en la fotografía. Sin disponer de información sobre su procedencia o autoría, por los pocos documentos gráficos conservados y comparándola con otras esculturas de rasgos y características similares, bien podría pertenecer a la escuela madrileña.

(Si deseas compartir alguna fotografía para su publicación en este Blog, puedes enviarla a: lagredera@gmail.com)

Nuestra Señora del Prado 
Restauradora de las dos Castillas 
Fundadora, Patrona y Protectora de Ciudad Real

Según un relato publicado en 1650 por Fr. Diego de Jesús María, Carmelita Descalzo, en base a otros documentos anteriores, la imagen fue venerada con anterioridad a la invasión musulmana de la península, siendo hallada en Velilla de Jiloca (Aragón) en el año 1013 por Mosén Ramón Floraz, caballero de Sancho el Mayor de Navarra. Ya en la corte de Pamplona pasó a ser llamada “Virgen de los Torneos” y tiempo después la recibió en herencia Alfonso VI, que la llevó consigo en sus campañas militares como “Virgen de las Batallas”. Tras la derrota sufrida en Zalanca (Badajoz) en la que el monarca no había llevado la imagen, ordenó a su capellán Don Marcelo Colino, que se la hiciera llegar desde Toledo. Cuando un 25 de mayo del año 1088 Colino mostró la imagen a los habitantes de Pozuelo de Don Gil (actual Ciudad Real), estos pidieron que la dejara en la aldea, a lo cual se negó. La comitiva continuó su marcha hacia el sur y al finalizar aquella jornada de viaje, se percataron de que la imagen había desaparecido. Desandando el camino, la hallaron en un prado junto a Pozuelo, donde los aldeanos habían edificado un improvisado altar, y más tarde una primera ermita en su honor.

No han faltado historiadores que, con juicio crítico, han visto en los anacronismos que contiene esta historia indicios de ser una invención creada en el contexto de las controversias y rivalidades entre las parroquias de Santa María y San Pedro, que tenían como objeto demostrar su antigüedad y prerrogativas.

Según un análisis descriptivo de la imagen realizado por Don Rafael Ramírez de Arellano, se trataba en su origen de una talla sedente datable de los siglos XIII o XIV. Más tarde, ya en el siglo XVI la escultura fue drásticamente modificada para poderla presentar de pie y vestida. Desde entonces ha mantenido, con pocas variaciones, el aspecto con el que hoy es venerada. La imagen fue destruida en 1936.

El grabado que abajo se reproduce no aporta ningún detalle del que pueda deducirse su datación ni autoría. Su singularidad estriba en que, a pesar de reproducir fielmente la iconografía tradicional de la sagrada efigie, aparece denominada con otra advocación: “Ntra. Sra. DEL CONSUELO”

(Si deseas compartir alguna fotografía para su publicación en este Blog, puedes enviarla a: lagredera@gmail.com)

(Grabado: colección Fray Antonio Trujillo OFM Cap)

Nuestra Señora del Prado 
Restauradora de las dos Castillas 
Fundadora, Patrona y Protectora de Ciudad Real

Según un relato publicado en 1650 por Fr. Diego de Jesús María, Carmelita Descalzo, en base a otros documentos anteriores, la imagen fue venerada con anterioridad a la invasión musulmana de la península, siendo hallada en Velilla de Jiloca (Aragón) en el año 1013 por Mosén Ramón Floraz, caballero de Sancho el Mayor de Navarra. Ya en la corte de Pamplona pasó a ser llamada “Virgen de los Torneos” y tiempo después la recibió en herencia Alfonso VI, que la llevó consigo en sus campañas militares como “Virgen de las Batallas”. Tras la derrota sufrida en Zalanca (Badajoz) en la que el monarca no había llevado la imagen, ordenó a su capellán Don Marcelo Colino, que se la hiciera llegar desde Toledo. Cuando un 25 de mayo del año 1088 Colino mostró la imagen a los habitantes de Pozuelo de Don Gil (actual Ciudad Real), estos pidieron que la dejara en la aldea, a lo cual se negó. La comitiva continuó su marcha hacia el sur y al finalizar aquella jornada de viaje, se percataron de que la imagen había desaparecido. Desandando el camino, la hallaron en un prado junto a Pozuelo, donde los aldeanos habían edificado un improvisado altar, y más tarde una primera ermita en su honor.

No han faltado historiadores que, con juicio crítico, han visto en los anacronismos que contiene esta historia indicios de ser una invención creada en el contexto de las controversias y rivalidades entre las parroquias de Santa María y San Pedro, que tenían como objeto demostrar su antigüedad y prerrogativas.

Según un análisis descriptivo de la imagen realizado por Don Rafael Ramírez de Arellano, se trataba en su origen de una talla sedente datable de los siglos XIII o XIV. Más tarde, ya en el siglo XVI la escultura fue drásticamente modificada para poderla presentar de pie y vestida. Desde entonces ha mantenido, con pocas variaciones, el aspecto con el que hoy es venerada. La imagen fue destruida en 1936.

El retrato que abajo se reproduce lo debemos al fotógrafo Julián Alonso. Puede apreciarse el tono oscuro de los rostros de la Virgen y del niño.

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(Fotografía: obtenida el día 5 de diciembre de 2021 en: http://www.ciudad-real.es/recuerdo/index.php?f=Fotografia_Julian_Alonso)

Nuestra Señora del Prado 
Restauradora de las dos Castillas 
Fundadora, Patrona y Protectora de Ciudad Real

Según un relato publicado en 1650 por Fr. Diego de Jesús María, Carmelita Descalzo, en base a otros documentos anteriores, la imagen fue venerada con anterioridad a la invasión musulmana de la península, siendo hallada en Velilla de Jiloca (Aragón) en el año 1013 por Mosén Ramón Floraz, caballero de Sancho el Mayor de Navarra. Ya en la corte de Pamplona pasó a ser llamada “Virgen de los Torneos” y tiempo después la recibió en herencia Alfonso VI, que la llevó consigo en sus campañas militares como “Virgen de las Batallas”. Tras la derrota sufrida en Zalanca (Badajoz) en la que el monarca no había llevado la imagen, ordenó a su capellán Don Marcelo Colino, que se la hiciera llegar desde Toledo. Cuando un 25 de mayo del año 1088 Colino mostró la imagen a los habitantes de Pozuelo de Don Gil (actual Ciudad Real), estos pidieron que la dejara en la aldea, a lo cual se negó. La comitiva continuó su marcha hacia el sur y al finalizar aquella jornada de viaje, se percataron de que la imagen había desaparecido. Desandando el camino, la hallaron en un prado junto a Pozuelo, donde los aldeanos habían edificado un improvisado altar, y más tarde una primera ermita en su honor.

No han faltado historiadores que, con juicio crítico, han visto en los anacronismos que contiene esta historia indicios de ser una invención creada en el contexto de las controversias y rivalidades entre las parroquias de Santa María y San Pedro, que tenían como objeto demostrar su antigüedad y prerrogativas.

Según un análisis descriptivo de la imagen realizado por Don Rafael Ramírez de Arellano, se trataba en su origen de una talla sedente datable de los siglos XIII o XIV. Más tarde, ya en el siglo XVI la escultura fue drásticamente modificada para poderla presentar de pie y vestida. Desde entonces ha mantenido, con pocas variaciones, el aspecto con el que hoy es venerada. La imagen fue destruida en 1936.

El grabado que abajo se reproduce es del siglo XVIII.

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(Litografía: colección Luís Maldonado Fernández de Tejada)

Nuestra Señora del Prado 
Restauradora de las dos Castillas 
Fundadora, Patrona y Protectora de Ciudad Real

Según un relato publicado en 1650 por Fr. Diego de Jesús María, Carmelita Descalzo, en base a otros documentos anteriores, la imagen fue venerada con anterioridad a la invasión musulmana de la península, siendo hallada en Velilla de Jiloca (Aragón) en el año 1013 por Mosén Ramón Floraz, caballero de Sancho el Mayor de Navarra. Ya en la corte de Pamplona pasó a ser llamada “Virgen de los Torneos” y tiempo después la recibió en herencia Alfonso VI, que la llevó consigo en sus campañas militares como “Virgen de las Batallas”. Tras la derrota sufrida en Zalanca (Badajoz) en la que el monarca no había llevado la imagen, ordenó a su capellán Don Marcelo Colino, que se la hiciera llegar desde Toledo. Cuando un 25 de mayo del año 1088 Colino mostró la imagen a los habitantes de Pozuelo de Don Gil (actual Ciudad Real), estos pidieron que la dejara en la aldea, a lo cual se negó. La comitiva continuó su marcha hacia el sur y al finalizar aquella jornada de viaje, se percataron de que la imagen había desaparecido. Desandando el camino, la hallaron en un prado junto a Pozuelo, donde los aldeanos habían edificado un improvisado altar, y más tarde una primera ermita en su honor.

No han faltado historiadores que, con juicio crítico, han visto en los anacronismos que contiene esta historia indicios de ser una invención creada en el contexto de las controversias y rivalidades entre las parroquias de Santa María y San Pedro, que tenían como objeto demostrar su antigüedad y prerrogativas.

Según un análisis descriptivo de la imagen realizado por Don Rafael Ramírez de Arellano, se trataba en su origen de una talla sedente datable de los siglos XIII o XIV. Más tarde, ya en el siglo XVI la escultura fue drásticamente modificada para poderla presentar de pie y vestida. Desde entonces ha mantenido, con pocas variaciones, el aspecto con el que hoy es venerada. La imagen fue destruida en 1936.

(Si deseas compartir alguna fotografía para su publicación en este Blog, puedes enviarla a: lagredera@gmail.com)

(Fotografía: obtenida del libro “La Virgen del Prado a través de la Historia” de José Balcázar y Sabariegos)

Nuestra Señora del Prado 
Restauradora de las dos Castillas 
Fundadora, Patrona y Protectora de Ciudad Real

Según un relato publicado en 1650 por Fr. Diego de Jesús María, Carmelita Descalzo, en base a otros documentos anteriores, la imagen fue venerada con anterioridad a la invasión musulmana de la península, siendo hallada en Velilla de Jiloca (Aragón) en el año 1013 por Mosén Ramón Floraz, caballero de Sancho el Mayor de Navarra. Ya en la corte de Pamplona pasó a ser llamada “Virgen de los Torneos” y tiempo después la recibió en herencia Alfonso VI, que la llevó consigo en sus campañas militares como “Virgen de las Batallas”. Tras la derrota sufrida en Zalanca (Badajoz) en la que el monarca no había llevado la imagen, ordenó a su capellán Don Marcelo Colino, que se la hiciera llegar desde Toledo. Cuando un 25 de mayo del año 1088 Colino mostró la imagen a los habitantes de Pozuelo de Don Gil (actual Ciudad Real), estos pidieron que la dejara en la aldea, a lo cual se negó. La comitiva continuó su marcha hacia el sur y al finalizar aquella jornada de viaje, se percataron de que la imagen había desaparecido. Desandando el camino, la hallaron en un prado junto a Pozuelo, donde los aldeanos habían edificado un improvisado altar, y más tarde una primera ermita en su honor.

No han faltado historiadores que, con juicio crítico, han visto en los anacronismos que contiene esta historia indicios de ser una invención creada en el contexto de las controversias y rivalidades entre las parroquias de Santa María y San Pedro, que tenían como objeto demostrar su antigüedad y prerrogativas.

Según un análisis descriptivo de la imagen realizado por Don Rafael Ramírez de Arellano, se trataba en su origen de una talla sedente datable de los siglos XIII o XIV. Más tarde, ya en el siglo XVI la escultura fue drásticamente modificada para poderla presentar de pie y vestida. Desde entonces ha mantenido, con pocas variaciones, el aspecto con el que hoy es venerada. La imagen fue destruida en 1936.

La litografía que abajo se reproduce fue impresa a mediados del siglo XIX por la firma “Capuz”.

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Nuestra Señora de los Dolores
Catedral de Ciudad Real

Se fundó su Cofradía en la antigua parroquia de Santa María del Prado (hoy Catedral), con fecha de 10 de abril de 1692, adoptando el nombre de “Congregación del Ave María”, para dar culto a una imagen cuya primera advocación fue “De los Siete Dolores”, donada por Don Álvaro Muñoz y Teruel al convento de religiosos Mercedarios, donde fue venerada hasta la supresión del mismo durante las desamortizaciones de principios del siglo XIX. Según sus primeras Constituciones, los cofrades estaban obligados a saludarse con las palabras “Ave María”. 

En el Censo de Hermandades, Gremios y Cofradías del Conde de Aranda (1770) se refiere lo siguiente: “Hace la Cofradia de Nuestra Señora de los Dolores una fiesta en su dia a esta Soberana Reyna en cuya funzion  gasta 400 o 500 reales el hermano maior de su caudal en Misa sermon y polvora. Estan sus ordenanzas aprobadas por el ordinario eclesiastico” (sic).

Presidió la sagrada efigie el retablo barroco de una capilla gótica inmediata al altar mayor por el lado de la Epístola, que hoy se halla suprimida como tal y convertida en Aula Capitular.

Con respecto a la imagen Titular, Bernardo Portuondo, en su Catálogo monumental de la provincia de Ciudad Real (1917), refiere lo siguiente: “interesa por su ademán espontáneo y cálidamente expresivo”. La sagrada efigie, imagen de vestir, portaba en sus manos la corona de espinas y los clavos de la Pasión. Se atribuyó su hechura, aunque sin apoyo documental, a la gubia del célebre imaginero andaluz Juan Martínez Montañés (1568 – 1649). Hasta 1914 era llevada por cuatro hermanos a un hombro; a partir de esa fecha, se aumentó el número a 20 y a partir de 1922 procesiona bajo palio.

Con las profanaciones y saqueos de los templos en los primeros meses de la guerra civil (1936) la imagen fue destruida.

(Si deseas compartir alguna fotografía para su publicación en este Blog, puedes enviarla a: lagredera@gmail.com)

(Fotografía obtenida el día 28 de febrero de 2021 en: http://www.ciudad-real.es/recuerdo/index.php?f=Imagenes_religiosas)

Nuestra Señora de los Dolores
Catedral de Ciudad Real

Se fundó su Cofradía en la antigua parroquia de Santa María del Prado (hoy Catedral), con fecha de 10 de abril de 1692, adoptando el nombre de “Congregación del Ave María”, para dar culto a una imagen cuya primera advocación fue “De los Siete Dolores”, donada por Don Álvaro Muñoz y Teruel al convento de religiosos Mercedarios, donde fue venerada hasta la supresión del mismo durante las desamortizaciones de principios del siglo XIX. Según sus primeras Constituciones, los cofrades estaban obligados a saludarse con las palabras “Ave María”. 

En el Censo de Hermandades, Gremios y Cofradías del Conde de Aranda (1770) se refiere lo siguiente: “Hace la Cofradia de Nuestra Señora de los Dolores una fiesta en su dia a esta Soberana Reyna en cuya funzion  gasta 400 o 500 reales el hermano maior de su caudal en Misa sermon y polvora. Estan sus ordenanzas aprobadas por el ordinario eclesiastico” (sic).

Presidió la sagrada efigie el retablo barroco de una capilla gótica inmediata al altar mayor por el lado de la Epístola, que hoy se halla suprimida como tal y convertida en Aula Capitular.

Con respecto a la imagen Titular, Bernardo Portuondo, en su Catálogo monumental de la provincia de Ciudad Real (1917), refiere lo siguiente: “interesa por su ademán espontáneo y cálidamente expresivo”. La sagrada efigie, imagen de vestir, portaba en sus manos la corona de espinas y los clavos de la Pasión. Se atribuyó su hechura, aunque sin apoyo documental, a la gubia del célebre imaginero andaluz Juan Martínez Montañés (1568 – 1649). Hasta 1914 era llevada por cuatro hermanos a un hombro; a partir de esa fecha, se aumentó el número a 20 y a partir de 1922 procesiona bajo palio.

Con las profanaciones y saqueos de los templos en los primeros meses de la guerra civil (1936) la imagen fue destruida.

(Si deseas compartir alguna fotografía para su publicación en este Blog, puedes enviarla a: lagredera@gmail.com)

(Fotografía obtenida el día 28 de febrero de 2021 en: https://elsayon.blogspot.com/2018/03/una-vision-de-la-semana-santa-en-ciudad.html)

Nuestra Señora del Prado 
Restauradora de las dos Castillas 
Fundadora, Patrona y Protectora de Ciudad Real

Según un relato publicado en 1650 por Fr. Diego de Jesús María, Carmelita Descalzo, en base a otros documentos anteriores, la imagen fue venerada con anterioridad a la invasión musulmana de la península, siendo hallada en Velilla de Jiloca (Aragón) en el año 1013 por Mosén Ramón Floraz, caballero de Sancho el Mayor de Navarra. Ya en la corte de Pamplona pasó a ser llamada “Virgen de los Torneos” y tiempo después la recibió en herencia Alfonso VI, que la llevó consigo en sus campañas militares como “Virgen de las Batallas”. Tras la derrota sufrida en Zalanca (Badajoz) en la que el monarca no había llevado la imagen, ordenó a su capellán Don Marcelo Colino, que se la hiciera llegar desde Toledo. Cuando un 25 de mayo del año 1088 Colino mostró la imagen a los habitantes de Pozuelo de Don Gil (actual Ciudad Real), estos pidieron que la dejara en la aldea, a lo cual se negó. La comitiva continuó su marcha hacia el sur y al finalizar aquella jornada de viaje, se percataron de que la imagen había desaparecido. Desandando el camino, la hallaron en un prado junto a Pozuelo, donde los aldeanos habían edificado un improvisado altar, y más tarde una primera ermita en su honor.

No han faltado historiadores que, con juicio crítico, han visto en los anacronismos que contiene esta historia indicios de ser una invención creada en el contexto de las controversias y rivalidades entre las parroquias de Santa María y San Pedro, que tenían como objeto demostrar su antigüedad y prerrogativas.

Según un análisis descriptivo de la imagen realizado por Don Rafael Ramírez de Arellano, se trataba en su origen de una talla sedente datable de los siglos XIII o XIV. Más tarde, ya en el siglo XVI la escultura fue drásticamente modificada para poderla presentar de pie y vestida. Desde entonces ha mantenido, con pocas variaciones, el aspecto con el que hoy es venerada. La imagen fue destruida en 1936.

La presente fotografía se realizó para formar parte de las ilustraciones del catálogo monumental de la provincia de Ciudad Real de Bernardo Portuondo.

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(Fotografía: obtenida del libro "Catálogo Monumental de la Provincia de Ciudad Real" de Bernardo Portuondo)

Nuestra Señora de los Dolores
Catedral de Ciudad Real

Se fundó su Cofradía en la antigua parroquia de Santa María del Prado (hoy Catedral), con fecha de 10 de abril de 1692, adoptando el nombre de “Congregación del Ave María”, para dar culto a una imagen cuya primera advocación fue “De los Siete Dolores”, donada por Don Álvaro Muñoz y Teruel al convento de religiosos Mercedarios, donde fue venerada hasta la supresión del mismo durante las desamortizaciones de principios del siglo XIX. Según sus primeras Constituciones, los cofrades estaban obligados a saludarse con las palabras “Ave María”. 

En el Censo de Hermandades, Gremios y Cofradías del Conde de Aranda (1770) se refiere lo siguiente: “Hace la Cofradia de Nuestra Señora de los Dolores una fiesta en su dia a esta Soberana Reyna en cuya funzion  gasta 400 o 500 reales el hermano maior de su caudal en Misa sermon y polvora. Estan sus ordenanzas aprobadas por el ordinario eclesiastico” (sic).

Presidió la sagrada efigie el retablo barroco de una capilla gótica inmediata al altar mayor por el lado de la Epístola, que hoy se halla suprimida como tal y convertida en Aula Capitular.

Con respecto a la imagen Titular, Bernardo Portuondo, en su Catálogo monumental de la provincia de Ciudad Real (1917), refiere lo siguiente: “interesa por su ademán espontáneo y cálidamente expresivo”. La sagrada efigie, imagen de vestir, portaba en sus manos la corona de espinas y los clavos de la Pasión. Se atribuyó su hechura, aunque sin apoyo documental, a la gubia del célebre imaginero andaluz Juan Martínez Montañés (1568 – 1649). Hasta 1914 era llevada por cuatro hermanos a un hombro; a partir de esa fecha, se aumentó el número a 20 y a partir de 1922 procesiona bajo palio.

Con las profanaciones y saqueos de los templos en los primeros meses de la guerra civil (1936) la imagen fue destruida.

(Si deseas compartir alguna fotografía para su publicación en este Blog, puedes enviarla a: lagredera@gmail.com)

(Fotografía obtenida el día 28 de febrero de 2021 en: https://elsayon.blogspot.com/2016/03/las-dolorosas-de-ciudad-real.html)

Nuestra Señora de los Dolores
Catedral de Ciudad Real

Se fundó su Cofradía en la antigua parroquia de Santa María del Prado (hoy Catedral), con fecha de 10 de abril de 1692, adoptando el nombre de “Congregación del Ave María”, para dar culto a una imagen cuya primera advocación fue “De los Siete Dolores”, donada por Don Álvaro Muñoz y Teruel al convento de religiosos Mercedarios, donde fue venerada hasta la supresión del mismo durante las desamortizaciones de principios del siglo XIX. Según sus primeras Constituciones, los cofrades estaban obligados a saludarse con las palabras “Ave María”. 

En el Censo de Hermandades, Gremios y Cofradías del Conde de Aranda (1770) se refiere lo siguiente: “Hace la Cofradia de Nuestra Señora de los Dolores una fiesta en su dia a esta Soberana Reyna en cuya funzion  gasta 400 o 500 reales el hermano maior de su caudal en Misa sermon y polvora. Estan sus ordenanzas aprobadas por el ordinario eclesiastico” (sic).

Presidió la sagrada efigie el retablo barroco de una capilla gótica inmediata al altar mayor por el lado de la Epístola, que hoy se halla suprimida como tal y convertida en Aula Capitular.

Con respecto a la imagen Titular, Bernardo Portuondo, en su Catálogo monumental de la provincia de Ciudad Real (1917), refiere lo siguiente: “interesa por su ademán espontáneo y cálidamente expresivo”. La sagrada efigie, imagen de vestir, portaba en sus manos la corona de espinas y los clavos de la Pasión. Se atribuyó su hechura, aunque sin apoyo documental, a la gubia del célebre imaginero andaluz Juan Martínez Montañés (1568 – 1649). Hasta 1914 era llevada por cuatro hermanos a un hombro; a partir de esa fecha, se aumentó el número a 20 y a partir de 1922 procesiona bajo palio.

Con las profanaciones y saqueos de los templos en los primeros meses de la guerra civil (1936) la imagen fue destruida.

(Si deseas compartir alguna fotografía para su publicación en este Blog, puedes enviarla a: lagredera@gmail.com)

(Fotografía obtenida el día 28 de febrero de 2021 en: https://elsayon.blogspot.com/2017/03/el-mejor-pregon-historico-de-la-semana_27.html)

Nuestra Señora de los Dolores
Catedral de Ciudad Real

Se fundó su Cofradía en la antigua parroquia de Santa María del Prado (hoy Catedral), con fecha de 10 de abril de 1692, adoptando el nombre de “Congregación del Ave María”, para dar culto a una imagen cuya primera advocación fue “De los Siete Dolores”, donada por Don Álvaro Muñoz y Teruel al convento de religiosos Mercedarios, donde fue venerada hasta la supresión del mismo durante las desamortizaciones de principios del siglo XIX. Según sus primeras Constituciones, los cofrades estaban obligados a saludarse con las palabras “Ave María”. 

En el Censo de Hermandades, Gremios y Cofradías del Conde de Aranda (1770) se refiere lo siguiente: “Hace la Cofradia de Nuestra Señora de los Dolores una fiesta en su dia a esta Soberana Reyna en cuya funzion  gasta 400 o 500 reales el hermano maior de su caudal en Misa sermon y polvora. Estan sus ordenanzas aprobadas por el ordinario eclesiastico” (sic).

Presidió la sagrada efigie el retablo barroco de una capilla gótica inmediata al altar mayor por el lado de la Epístola, que hoy se halla suprimida como tal y convertida en Aula Capitular.

Con respecto a la imagen Titular, Bernardo Portuondo, en su Catálogo monumental de la provincia de Ciudad Real (1917), refiere lo siguiente: “interesa por su ademán espontáneo y cálidamente expresivo”. La sagrada efigie, imagen de vestir, portaba en sus manos la corona de espinas y los clavos de la Pasión. Se atribuyó su hechura, aunque sin apoyo documental, a la gubia del célebre imaginero andaluz Juan Martínez Montañés (1568 – 1649). Hasta 1914 era llevada por cuatro hermanos a un hombro; a partir de esa fecha, se aumentó el número a 20 y a partir de 1922 procesiona bajo palio.

Con las profanaciones y saqueos de los templos en los primeros meses de la guerra civil (1936) la imagen fue destruida.

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(Fotografía obtenida el día 28 de febrero de 2021 en: https://elsayon.blogspot.com/2014/04/la-semana-santa-de-ciudad-real-en-los_14.html)

Nuestra Señora de los Dolores
Catedral de Ciudad Real

Se fundó su Cofradía en la antigua parroquia de Santa María del Prado (hoy Catedral), con fecha de 10 de abril de 1692, adoptando el nombre de “Congregación del Ave María”, para dar culto a una imagen cuya primera advocación fue “De los Siete Dolores”, donada por Don Álvaro Muñoz y Teruel al convento de religiosos Mercedarios, donde fue venerada hasta la supresión del mismo durante las desamortizaciones de principios del siglo XIX. Según sus primeras Constituciones, los cofrades estaban obligados a saludarse con las palabras “Ave María”. 

En el Censo de Hermandades, Gremios y Cofradías del Conde de Aranda (1770) se refiere lo siguiente: “Hace la Cofradia de Nuestra Señora de los Dolores una fiesta en su dia a esta Soberana Reyna en cuya funzion  gasta 400 o 500 reales el hermano maior de su caudal en Misa sermon y polvora. Estan sus ordenanzas aprobadas por el ordinario eclesiastico” (sic).

Presidió la sagrada efigie el retablo barroco de una capilla gótica inmediata al altar mayor por el lado de la Epístola, que hoy se halla suprimida como tal y convertida en Aula Capitular.

 Con respecto a la imagen Titular, Bernardo Portuondo, en su Catálogo monumental de la provincia de Ciudad Real (1917), refiere lo siguiente: “interesa por su ademán espontáneo y cálidamente expresivo”. La sagrada efigie, imagen de vestir, portaba en sus manos la corona de espinas y los clavos de la Pasión. Se atribuyó su hechura, aunque sin apoyo documental, a la gubia del célebre imaginero andaluz Juan Martínez Montañés (1568 – 1649). Hasta 1914 era llevada por cuatro hermanos a un hombro; a partir de esa fecha, se aumentó el número a 20 y a partir de 1922 procesiona bajo palio.

Con las profanaciones y saqueos de los templos en los primeros meses de la guerra civil (1936) la imagen fue destruida.

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(Fotografía obtenida el día 28 de febrero de 2021 en: https://elsayon.blogspot.com/2015/03/el-cristo-de-la-piedad-y-la-dolorosa.html)

Nuestra Señora de los Dolores
Catedral de Ciudad Real

Se fundó su Cofradía en la antigua parroquia de Santa María del Prado (hoy Catedral), con fecha de 10 de abril de 1692, adoptando el nombre de “Congregación del Ave María”, para dar culto a una imagen cuya primera advocación fue “De los Siete Dolores”, donada por Don Álvaro Muñoz y Teruel al convento de religiosos Mercedarios, donde fue venerada hasta la supresión del mismo durante las desamortizaciones de principios del siglo XIX. Según sus primeras Constituciones, los cofrades estaban obligados a saludarse con las palabras “Ave María”. 

En el Censo de Hermandades, Gremios y Cofradías del Conde de Aranda (1770) se refiere lo siguiente: “Hace la Cofradia de Nuestra Señora de los Dolores una fiesta en su dia a esta Soberana Reyna en cuya funzion  gasta 400 o 500 reales el hermano maior de su caudal en Misa sermon y polvora. Estan sus ordenanzas aprobadas por el ordinario eclesiastico” (sic).

Presidió la sagrada efigie el retablo barroco de una capilla gótica inmediata al altar mayor por el lado de la Epístola, que hoy se halla suprimida como tal y convertida en Aula Capitular.

 Con respecto a la imagen Titular, Bernardo Portuondo, en su Catálogo monumental de la provincia de Ciudad Real (1917), refiere lo siguiente: “interesa por su ademán espontáneo y cálidamente expresivo”. La sagrada efigie, imagen de vestir, portaba en sus manos la corona de espinas y los clavos de la Pasión. Se atribuyó su hechura, aunque sin apoyo documental, a la gubia del célebre imaginero andaluz Juan Martínez Montañés (1568 – 1649). Hasta 1914 era llevada por cuatro hermanos a un hombro; a partir de esa fecha, se aumentó el número a 20 y a partir de 1922 procesiona bajo palio.

Con las profanaciones y saqueos de los templos en los primeros meses de la guerra civil (1936) la imagen fue destruida.

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(Fotografía obtenida el día 28 de febrero de 2021 en: https://elsayon.blogspot.com/2018/02/las-cofradias-y-hermandades-en-el-siglo_23.html)

Nuestra Señora de los Dolores
Catedral de Ciudad Real

Se fundó su Cofradía en la antigua parroquia de Santa María del Prado (hoy Catedral), con fecha de 10 de abril de 1692, adoptando el nombre de “Congregación del Ave María”, para dar culto a una imagen cuya primera advocación fue “De los Siete Dolores”, donada por Don Álvaro Muñoz y Teruel al convento de religiosos Mercedarios, donde fue venerada hasta la supresión del mismo durante las desamortizaciones de principios del siglo XIX. Según sus primeras Constituciones, los cofrades estaban obligados a saludarse con las palabras “Ave María”. 

En el Censo de Hermandades, Gremios y Cofradías del Conde de Aranda (1770) se refiere lo siguiente: “Hace la Cofradia de Nuestra Señora de los Dolores una fiesta en su dia a esta Soberana Reyna en cuya funzion  gasta 400 o 500 reales el hermano maior de su caudal en Misa sermon y polvora. Estan sus ordenanzas aprobadas por el ordinario eclesiastico” (sic).

Presidió la sagrada efigie el retablo barroco de una capilla gótica inmediata al altar mayor por el lado de la Epístola, que hoy se halla suprimida como tal y convertida en Aula Capitular.

 Con respecto a la imagen Titular, Bernardo Portuondo, en su Catálogo monumental de la provincia de Ciudad Real (1917), refiere lo siguiente: “interesa por su ademán espontáneo y cálidamente expresivo”. La sagrada efigie, imagen de vestir, portaba en sus manos la corona de espinas y los clavos de la Pasión. Se atribuyó su hechura, aunque sin apoyo documental, a la gubia del célebre imaginero andaluz Juan Martínez Montañés (1568 – 1649). Hasta 1914 era llevada por cuatro hermanos a un hombro; a partir de esa fecha, se aumentó el número a 20 y a partir de 1922 procesiona bajo palio.

Con las profanaciones y saqueos de los templos en los primeros meses de la guerra civil (1936) la imagen fue destruida.

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Nuestra Señora del Prado 
Restauradora de las dos Castillas 
Fundadora, Patrona y Protectora de Ciudad Real

Según un relato publicado en 1650 por Fr. Diego de Jesús María, Carmelita Descalzo, en base a otros documentos anteriores, la imagen fue venerada con anterioridad a la invasión musulmana de la península, siendo hallada en Velilla de Jiloca (Aragón) en el año 1013 por Mosén Ramón Floraz, caballero de Sancho el Mayor de Navarra. Ya en la corte de Pamplona pasó a ser llamada “Virgen de los Torneos” y tiempo después la recibió en herencia Alfonso VI, que la llevó consigo en sus campañas militares como “Virgen de las Batallas”. Tras la derrota sufrida en Zalanca (Badajoz) en la que el monarca no había llevado la imagen, ordenó a su capellán Don Marcelo Colino, que se la hiciera llegar desde Toledo. Cuando un 25 de mayo del año 1088 Colino mostró la imagen a los habitantes de Pozuelo de Don Gil (actual Ciudad Real), estos pidieron que la dejara en la aldea, a lo cual se negó. La comitiva continuó su marcha hacia el sur y al finalizar aquella jornada de viaje, se percataron de que la imagen había desaparecido. Desandando el camino, la hallaron en un prado junto a Pozuelo, donde los aldeanos habían edificado un improvisado altar, y más tarde una primera ermita en su honor.

No han faltado historiadores que, con juicio crítico, han visto en los anacronismos que contiene esta historia indicios de ser una invención creada en el contexto de las controversias y rivalidades entre las parroquias de Santa María y San Pedro, que tenían como objeto demostrar su antigüedad y prerrogativas.

Según un análisis descriptivo de la imagen realizado por Don Rafael Ramírez de Arellano, se trataba en su origen de una talla sedente datable de los siglos XIII o XIV. Más tarde, ya en el siglo XVI la escultura fue drásticamente modificada para poderla presentar de pie y vestida. Desde entonces ha mantenido, con pocas variaciones, el aspecto con el que hoy es venerada. La imagen fue destruida en 1936.

Para la presente postal, se utilizó una fotografía tomada en el año 1917 donde la sagrada efigie viste un terno regalado por los devotos D. Manuel y D. Luis Mac-Crohon y Acedo-Rico, que se estrenó en dicho año y fue bordado en oro sobre raso blanco por las Religiosas Adoratrices de Madrid.

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(Fotografía: colección Fray Antonio Trujillo OFM Cap)