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Primitivo retablo e imagen de 
Nuestra Señora de las Virtudes 
Santa Cruz de Mudela (Ciudad Real)

En un documento de los visitadores generales de la Orden de Calatrava del año 1534, se menciona este retablo por primera vez, calificándolo de “muy devoto” e informándonos de que fue hecho a expensas de la Cofradía poco tiempo atrás.

La primitiva imagen de la Virgen de las Virtudes que lo presidió, era una escultura tardogótica tallada en piedra (probablemente mármol o alabastro) y policromada, del mismo estilo y época que el retablo.

En el siglo XVIII, al ser ampliada la ermita con la construcción de la Capilla Mayor y un nuevo retablo churrigueresco para el cual se realizó una nueva imagen de vestir, éste primitivo retablo fue reubicado al lado izquierdo de la nave, junto a la reja del presbiterio. La primitiva imagen gótica continuó recibiendo culto junto con la nueva hasta 1936, en que éste retablo fue pasto de las llamas y la imagen arrojada al interior de un pozo, según se cree.

Don Antonio Pardo Ahugetas, historiador y párroco de Santa Cruz, citando a Don José de Bartolomé, describe así este retablo: "maravilloso, del gótico más florido y rico de la Mancha. No conocemos otro que le supere, por la riqueza de su talla afiligranada y de tan bellas proporciones. Sus pinturas, bellísimas, merecen que se conserven con sumo cuidado. La imagen, de talla, es de más mérito que la del altar mayor, pero está malísimamente restaurada. Su túnica, antes de la restauración, debió ser blanca, con flores de oro, y el manto, o carmín con las mismas flores doradas, o azul muy apagado, mejor el primero de los colores, muy en boga en su época".

(Si deseas compartir alguna fotografía para su publicación en este Blog, puedes enviarla a: lagredera@gmail.com)

(Fotografía: obtenida del libro “Don Antonio Pardo. Un referente en la historia de Santa Cruz de Mudela” editado por la Asociación de vecinos Viloria-Santa cruz)

Nuestra Señora de Loreto 
Parroquia de San Pedro Apóstol 
Ciudad Real

Esta bella escultura tallada en alabastro y destruida en 1936, se veneraba en la capilla llamada “de los Coca”, presidiendo el retablo gótico que ha llegado hasta nuestros días, también de alabastro, de finales del siglo XV. Todo el conjunto puede encuadrarse dentro del estilo gótico hispano-flamenco. En la parte alta y en el guardapolvo del retablo se encuentran las armas del fundador y una decoración de cardinas.

Tiene el retablo forma rectangular y consta de sotobanco, cuerpo del retablo y un ático. Está dividido en tres calles: en la central, presidía la imagen de la Virgen de Loreto y en el cuerpo superior o ático la escena de la Crucifixión con la Virgen Dolorosa, San Juan, las Santas Mujeres y ángeles recogiendo la sangre de las heridas en cálices, todo ello encuadrado con pináculos y arquerías profusamente decoradas. En las calles laterales se representan escenas del ciclo de la Virgen: Visitación, Presentación en el templo, Abrazo de San Joaquín y Santa Ana en la Puerta Dorada, y Natividad de la Virgen. Por último, en el banco o predela se esculpen los santos: San Pedro, San Pablo, San Juan Bautista y San Bartolomé, enmarcando una alegoría de la Resurrección de Cristo entre ángeles. El retablo presenta gran espiritualidad, siendo una obra de singular valor artístico e iconográfico.

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(Fotografías: obtenidas del libro “Parroquia de San Pedro. Ciudad Real” editado por la parroquia de San Padro en 2005)

Nuestra Señora de Alta Gracia 
Patrona de Manzanares (Ciudad Real)

El primer templo parroquial de Manzanares, estaba dedicado a Santa María de Gracia desde los tiempos de la repoblación cristiana de estos territorios. El templo actual, se levantó en el siglo XV en una nueva ubicación y sus obras se prolongaron hasta el año 1520. Su primer cura fue Fr. Martín Sánchez Manzanares, de la Orden de Calatrava, quien trajo la imagen de Nuestra Señora de Alta Gracia desde la ciudad de Alcalá de Henares en el año 1521.

Por lo que respecta a la imagen de la Virgen, los datos son confusos ya que, paralelamente, en 1509 se daban por finalizadas las obras de una ermita por iniciativa de una antigua Cofradía del mismo título en el camino de Toledo, a las afueras de la población. Al adquirir esta Cofradía una imagen en 1555, se puede decir que existieron dos imágenes de la misma advocación; una en la parroquia, y otra en la ermita. 

A partir de la segunda mitad del siglo XVI el templo parroquial comienza a ser denominado “de la Asunción” y la ermita de Alta Gracia comenzó a adquirir protagonismo como templo de la Patrona. No obstante, su culto se vio bastante eclipsado tras la guerra de la independencia, por el auge devocional hacia la imagen de Nuestro Padre Jesús del Perdón.

La imagen de Nuestra Señora de Alta Gracia fue destruida en 1936. A juzgar por la fotografía conservada de la talla, debió ser una escultura sedente de origen medieval, muy reformada en épocas posteriores. Se presentaba vestida con ornamentos tradicionales.

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(Fotografía. Obtenida el día 25 de septiembre de 2020 en: http://jesusdelperdon.com/portfolio-item/cofradia-virgen-santa-maria-gracia-siglo-oro/)

Nuestra Señora de Alarcos 

Santuario de Alarcos 

Ciudad Real


El Santuario de Alarcos se ubica sobre el cerro del mismo nombre, en la margen izquierda del río Guadiana y a poca distancia de Ciudad Real Capital hacia el sur. Se trata en la actualidad de uno de los enclaves arqueológicos más grandes e importantes de Castilla la Mancha; por su situación estratégica, el lugar estuvo habitado desde la Edad del Bronce hasta la Edad Media, pasando un gran período despoblado desde la época romana a la visigótica.

A los pies de este cerro se desarrolló el 19 de julio de 1195 la batalla de Alarcos, que supuso la derrota de Alfonso VIII y un retroceso de 17 años para el avance cristiano hacia el sur de la península. Tras la victoria cristiana en las Navas de Tolosa en 1212, los repobladores rehusaron establecerse de nuevo aquí y optaron por repoblar lo que pasado el tiempo sería la actual Ciudad Real. Será en este período de tiempo cuando se construya el actual templo, posiblemente en sustitución de otro anterior. Se trata de una espaciosa iglesia de tres naves separadas por pilares y arcos de piedra apuntados con cubiertas de madera. La luz penetra en su interior a través de un gran rosetón polilobulado ubicado a los pies de la nave central.

Con respecto a la imagen de la Virgen que la presidió, por las descripciones que nos dejaron Ramírez de Arellano, Hervás y Portuondo, así como por las fotografías conservadas, sabemos que se trataba de una escultura de alabastro de entre los siglos XIV y XV. En las primeras décadas del siglo XIX, coincidiendo con un largo período de lamentable abandono del lugar, la escultura se rompió por el cuello y brazo derecho, lo que obligó a cubrirla con vestidos. Ramírez de Arellano dejó constancia escrita de una restauración posterior, juzgándola de “inicua”. 

Se desconocen las circunstancias en las que desapareció esta imagen en 1936; para unos, la escultura fue arrojada al río Guadiana; para otros, fue destrozada por completo. 

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(Fotografía: obtenida del libro “La Virgen del Prado a través de la historia” de José Balcázar y Sabariegos)

Nuestra Señora de Oreto y Zuqueca 
Patrona de Granátula de Calatrava (Ciudad Real)

Su santuario goza de una rica y bien documentada historia. Se sitúa junto al margen izquierdo del río Jabalón, asentado sobre los restos de la antigua ciudad de Oretum. Iberos, romanos, visigodos, bereberes y cristianos fueron habitando este lugar, dejando a su paso importantes vestigios arqueológicos que a partir del pasado siglo comenzaron a salir a la luz. Dicha ciudad fue sede episcopal en época visigoda.

La ermita es una rara construcción edificada en el siglo XIII sobre los restos de una importante basílica y nocrópolis visigoda que aún conserva su baptisterio de origen paleocristiano.

En el año 1519 el Papa León X promulgó una bula concediendo las mismas gracias espirituales que las que se obtenían peregrinando a Tierra Santa, para todos los devotos que celebrasen en este lugar las festividades de la Virgen y de San Bernardo.

En cuanto a la imagen de la Virgen que vemos en la fotografía, se trata de una talla sedente del siglo XIII, cuya escultura ha llegado a nosotros bastante adulterada. La causa principal podría ser la de facilitar el buen asiento de los vestidos y otras piezas de orfebrería, que empezó a usar, como la mayoría de imágenes marianas, durante la época del barroco. También consta haber sido profanada durante la guerra de la independencia, y es fácil suponer que por tal motivo fuera restaurada con los medios y conocimientos de la época. El niño Jesús parece haber sido desplazado de su postura original. La escultura fue restaurada en los años 80 del pasado siglo, recuperando parte de su primitiva policromía, pero conservando su última forma y disposición.

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Cristo del Perdón y de las Aguas 
Parroquia de San Pedro Apóstol 
Ciudad Real

Era tradición que esta venerable imagen fue donación del rey Alfonso X el Sabio a la iglesia de Alarcos. Con la despoblación de este histórico lugar, fue traslada a la joven y próspera Villa Real y depositada en una capilla contigua a las murallas de la ciudad junto a la puerta de Granada. Más tarde pasó a venerarse en la Parroquia de San Pedro y allí se fundó en 1599 su Cofradía, la más antigua de Ciudad Real, llamada por entonces del “Santo Crucifijo de San Pedro”. En 1822 se trasladó la imagen a la capilla de los Veras en el mismo templo y cambió su advocación por la de “Cristo del Perdón”. Reorganizada su Cofradía en 1857, se le añadió también el título “de las Aguas” aludiendo a los favores que esta imagen dispensó en tiempos de sequía. Finalmente, pasó a recibir culto en una hornacina situada en el trascoro de la parroquia, mientras que la Cofradía adquirió otra imagen para sus cultos y salidas procesionales.

A juicio de Bernardo Portuondo, era una talla del siglo XIV de concepción original, enérgica y expresiva. Fue destruida 1936.

Por razones que desconocemos, la fotografía que presentamos más abajo fue reproducida desde el principio en posición invertida. En realidad, la imagen estaba vuelta del lado contrario a como la vemos en la fotografía.

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(Fotografía: obtenida el día 8 de septiembre de 2020 en: http://elsayon.blogspot.com/2015/07/el-cristo-del-muro-y-una-vieja-leyenda.html)
Primitivo retablo e imagen de Ntra. Sra. de las Virtudes 
Santa Cruz de Mudela (Ciudad Real)

En un documento de los visitadores generales de la Orden de Calatrava del año 1534, se menciona este retablo por primera vez, calificándolo de “muy devoto” e informándonos de que fue hecho a expensas de su Cofradía poco antes del citado año. De la misma época, era la primitiva imagen de la Virgen de las Virtudes que lo presidió. Se trataba de una escultura tardo-gótica de mármol o alabastro policromado.

En el siglo XVIII, al ser ampliada la ermita con la construcción de la Capilla Mayor, se labró, para presidirla, un retablo barroco, para el cual se realizó una nueva imagen de vestir, más acorde con los nuevos tiempos. El primitivo retablo gótico y la imagen que lo presidía fueron desplazados hacia el lado del Evangelio, en la nave, junto a la cancela de la recién construida Capilla Mayor. Allí permaneció hasta el verano de 1936, en que el retablo fue pasto de las llamas y la imagen arrojada al interior de un pozo, según se cree.

Don Antonio Pardo Ahugetas, historiador y párroco de Santa Cruz, citando a Don José de Bartolomé, describe así este retablo: "maravilloso, del gótico más florido y rico de la Mancha. No conocemos otro que le supere, por la riqueza de su talla afiligranada y de tan bellas proporciones. Sus pinturas, bellísimas, merecen que se conserven con sumo cuidado. La imagen, de talla, es de más mérito que la del altar mayor, pero está malísimamente restaurada. Su túnica, antes de la restauración, debió ser blanca, con flores de oro, y el manto, o carmín con las mismas flores doradas, o azul muy apagado, mejor el primero de los colores, muy en boga en su época".

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(Fotografía: obtenida del libro “Don Antonio Pardo. Un referente en la historia de Santa Cruz de Mudela” editado por la Asociación de vecinos Viloria-Santa cruz)
Nuestra Señora de los Llanos
 Parroquia de San Bartolomé el Real
 Almagro (Ciudad Real)

Esta imagen, datada del siglo XIII, debió ser la más venerada en Almagro durante la Edad Media; se ha transmitido por tradición oral, que fue su primera Patrona.

Los primeros testimonios documentales se remontan a finales del siglo XIV; presidió como titular la iglesia de un antiguo hospital para pobres, vinculado a la Orden de Calatrava y muy favorecido por sus Maestres y caballeros, en la que celebraron Cabildo en junio de 1395. Se tiene noticia de la existencia de su Cofradía desde 1385.

Posteriormente, una tal Catalina Sánchez obtuvo licencia para fundar junto a este hospital un beaterio de la Tercera Orden Franciscana. En fecha indeterminada, este beaterio cambió su condición, convirtiéndose en monasterio de clausura y abandonando su inicial obra asistencial. La iglesia pasó de este modo a ser conventual y la imagen de la Virgen quedó en el coro, dentro de la clausura. Esto fue causa de futuros conflictos  entre la comunidad y la Cofradía.

Para atender dignamente el hospital, se promovió la venida de los Hermanos de San Juan de Dios. Se tomó la nueva fundación en 1628 y, tras comprobar las deficiencias que presentaba el lugar, los frailes plantearon trasladar el hospital a una nueva ubicación. Ésta se produjo en 1632, estableciéndose en unas casas cercanas a la ermita del Salvador (actual San Blas). La imagen de la Virgen de los Llanos fue trasladada a la capilla del nuevo complejo hospitalario en una fecha posterior a 1743, año en el que todavía consta su permanencia en el monasterio de las “Franciscas”. En el año 1763 se extinguió su antigua Cofradía, siendo ello indicativo del enfriamiento de su devoción.

La Imagen permaneció en la capilla del nuevo hospital hasta mucho tiempo después de las desamortizaciones, ya que éstas no afectaron a la Orden hospitalaria. Cuando los Hermanos de San Juan de Dios abandonaron Almagro, la imagen fue depositada en la parroquia de San Bartolomé y posteriormente guardada en uno de sus desvanes, dentro de un cajón. Allí la encontró, examinó y fotografió Don Bernardo Portuondo incluyéndola en su Catálogo Monumental.

Se desconocen las circunstancias particulares en las que esta talla desapareció durante los saqueos y profanaciones de los templos en el verano de 1936.

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(Fotografía: obtenida del libro “Catálogo Monumental de la Provincia de Ciudad Real” de Bernardo Portuondo)
Santa María la Blanca
Parroquia de Santiago Apóstol 
Ciudad Real

En 1212, tras la batalla de Las Navas, los caballeros de la Orden de Calatrava se establecieron de nuevo en la ciudad que les dio nombre, y consagraron su iglesia a Santa María la Blanca. Al trasladarse la Orden a su nueva sede, dejaron allí la imagen de la Virgen y concedieron al Concejo y clerecía de Ciudad Real la posesión de dicha iglesia. Hasta el siglo XVIII, los vecinos de Ciudad Real recurrían a su intercesión y con frecuencia la imagen era llevada desde su templo hasta la parroquia de Santiago Apóstol para dedicarle especiales cultos y rogativas. Pero a partir de ese mismo siglo su devoción fue quedando poco a poco eclipsada al adquirir mayor protagonismo la Virgen del Prado, de tal modo que la ermita calatrava terminó por arruinarse y la imagen de la Virgen Blanca quedó definitivamente en la Parroquia de Santiago.

Según Inocente Hervás y Bernardo Portuondo se trataba de una imagen sedente de principios del siglo XIII toscamente tallada en madera, pero con un excelente dorado. Con el fin de presentarla de pie y vestida con ricos tejidos, le fue añadida una mano desproporcionada que pudiera sobresalir a través de los ropajes para sostener probablemente un cetro u otro atributo similar. Debemos la existencia de esta fotografía a Bernardo Portuondo, que la incluyó en su Catálogo Monumental. La imagen fue destruida en 1936.

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(Fotografía: obtenida del libro "Catálogo monumental de la provincia de Ciudad Real" de Bernardo Portuondo)
Cristo de la Expiración 
Montiel (Ciudad Real)

Esta imagen se venera en la ermita que en su origen estaba de dicada al Apóstol Santiago. Las primeras referencias documentales sobre la imagen del Cristo de la Expiración datan de la segunda década del siglo XVI. En las Relaciones Topográficas de Felipe II ya se habla de una imagen de gran estatura, objeto de mucha devoción, cuya aparición aseguran que se produjo hacia el año 1520. Sin embargo, Bernardo Portuondo afirmó que la ermita debió construirse en el siglo XV, y que la hermosa talla del Cristo debía ser incluso anterior a esta fecha, como indicaban sus rasgos arcaicos y su anatomía.

Una descripción fechada el 24 de agosto de 1795 dice: “Hay una ermita con título Nuestro Señor de la Expiración, imagen hermosa; se encontró bajo tierra en el siglo décimo cuarto; afirman muchos es hechura de San Lucas…” Sin duda se hace aquí referencia a una leyenda popular sobre su hallazgo, que vino a paliar la falta de documentación sobre su origen.

La primitiva talla gótica fue destruida en 1936 quedando algunos restos calcinados que se conservan en manos de particulares y en la misma ermita.

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(Fotografía facilitada por Don Santiago Bellón Serrano)

Ntra. Sra. (de la Encarnación) de Peñarroya
Patrona de Argamasilla de Alba y La Solana 
(Ciudad Real)

Su santuario se ubica en el interior del Castillo de Peñarroya, fortaleza de origen presumiblemente musulmán levantada al borde de un desfiladero por donde discurre el río Guadiana, en su margen derecha. La fortaleza fue conquistada por Don Alonso Pérez de Sanabria el 8 de septiembre de 1198 y el 17 de junio de 1215 pasó a ser posesión de la Orden de San Juan de Jerusalén por donación de Enrique I, convirtiéndose en el siglo XIV en la encomienda con mayor poder económico de la Orden, merced al cobro de diezmos y arrendamiento de pastos.

Dejando a un lado las leyendas que tratan de justificar la presencia de la imagen de la Virgen en este lugar, todo parece indicar que comenzó a recibir culto hacia finales del siglo XIII en un reducido local del castillo acondicionado como capilla, que aún se levanta en el patio de armas al borde del desfiladero. Allí sería venerada hasta finales del siglo XVI, época en la que los alcaides abandonaron la fortaleza como lugar de residencia.

A mediados del siglo XVII se comenzó a construir la actual ermita adosada al muro norte, aunque fue en las primeras décadas del XVIII cuando recibió las mejoras y ampliaciones que le confirieron su actual aspecto. Se trata de una nave rectangular cubierta con bóveda de cañón con lunetos y de cuarto de esfera en el presbiterio. Dispone de sacristía, camarín y tribuna, y alberga un interesante conjunto de pinturas murales de estilo barroco, con temas alegóricos marianos e inmaculistas. Conserva también un retablo churrigueresco realizado por Joseph Mollor, por el cual se pagaron 1.387 reales, que fue jaspeado y dorado a finales del siglo XVIII.

La primitiva imagen de la Virgen, destruida en 1936, era una escultura sedente de madera policromada y datada del siglo XIII, fecha más allá de la cual no puede tener origen su culto.

Según el testimonio del escritor D. Pascual Antonio Beño Galiana, le debemos al rey D. Alfonso XIII la existencia de esta rara fotografía, donde aparece la imagen desprovista de sus ornamentos. Al parecer, se encontraba el rey de cacería por el entorno del santuario y se interesó por la imagen y sus orígenes, queriendo conocer detalles sobre la escultura. La fotografía se obtuvo, por tanto, para satisfacer su curiosidad.

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(Fotografía facilitada por Doña Pilar Serrano de Menchén)
Cristo del Espíritu Santo 
Patrón de Malagón (Ciudad Real)

El santuario, emplazado a 17 Km de Malagón está constituido por un conjunto de edificios de carácter popular, construidos en los siglos XVI y XVII. En el edificio principal, que es la iglesia, se ha conservado un retablo barroco del siglo XVIII algo modificado a lo largo del tiempo, donde se venera la imagen del Cristo. Se constituyó su Cofradía en el año 1741.

Según la tradición, la imagen permaneció escondida bajo tierra desde el tiempo de los Godos, y fue hallada en el siglo XVI. Lo cierto es que en las inmediaciones del santuario ha aparecido recientemente una necrópolis visigoda que indica la presencia de población en el lugar al menos desde época tardo-romana. También se conserva en el santuario una estela funeraria romana del siglo I.

A juzgar por las fotografías conservadas, la antigua imagen del Cristo del Espíritu Santo, destruida en 1936, era una escultura medieval al parecer, tallada en piedra. Se la consideró erróneamente “bizantina”, término usado de forma incorrecta en épocas pasadas para referirse a esculturas románicas o de transición al gótico. En rigor, las escasas imágenes genuinamente bizantinas localizadas en la península, se hallan en la zona de levante y son iconos pintados en tabla o, a lo sumo, relieves tallados en piedra. En ningún caso se tallaban imágenes tridimensionales para el culto cristiano, por considerarse “heréticas”. Lo mismo vale decir respecto al arte cristiano peninsular anterior al siglo X.

La fotografía que presentamos en esta ocasión pudo ser tomada a finales del siglo XIX y en ella aparece la sagrada efigie dispuesta sobre su carroza procesional provista de dosel.

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(Fotografía facilitada por Don Álvaro Guzmán Sil, administrador de la página de Facebook “Salaria Larcurius Malagón”)
Nuestra Señora de Alarcos 
Santuario de Alarcos 
Ciudad Real

El Santuario de Alarcos se ubica sobre el cerro del mismo nombre, en la margen izquierda del río Guadiana y a poca distancia de Ciudad Real Capital hacia el sur. Se trata en la actualidad de uno de los enclaves arqueológicos más grandes e importantes de Castilla la Mancha; por su situación estratégica, el lugar estuvo habitado desde la Edad del Bronce hasta la Edad Media, pasando un gran período despoblado desde la época romana a la visigótica.

A los pies de este cerro se desarrolló el 19 de julio de 1195 la batalla de Alarcos, que supuso la derrota de Alfonso VIII y un retroceso de 17 años para el avance cristiano hacia el sur de la península. Tras la victoria cristiana en las Navas de Tolosa en 1212, los repobladores rehusaron establecerse de nuevo aquí y optaron por repoblar lo que pasado el tiempo sería la actual Ciudad Real. Será en este período de tiempo cuando se construya el actual templo, posiblemente en sustitución de otro anterior. Se trata de una espaciosa iglesia de tres naves separadas por pilares y arcos de piedra apuntados con cubiertas de madera. La luz penetra en su interior a través de un gran rosetón polilobulado ubicado a los pies de la nave central.

Con respecto a la imagen de la Virgen que la presidió, por las descripciones que nos dejaron Ramírez de Arellano, Hervás y Portuondo, así como por las fotografías conservadas, sabemos que se trataba de una escultura de alabastro de entre los siglos XIV y XV. En las primeras décadas del siglo XIX, coincidiendo con un largo período de lamentable abandono del lugar, la escultura se rompió por el cuello y brazo derecho, lo que obligó a cubrirla con vestidos. Ramírez de Arellano dejó constancia escrita de una restauración posterior, juzgándola de “inicua”.

Se desconocen las circunstancias en las que desapareció esta imagen en 1936; para unos, la escultura fue arrojada al río Guadiana; para otros, fue destrozada por completo.

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(Fotografía: colección Fray Antonio Trujillo OFM Cap)

Santa María de Torres 
Parroquia de San Sebastián 
Montiel (Ciudad Real)

En la actualidad, esta imagen es denominada "Nuestra Señora de las Nieves". La tradición oral y los documentos de las inspecciones periódicas de la Orden de Santiago desde el año 1498, coinciden en señalar que esta imagen fue Titular de la iglesia parroquial de Santa María, en la desaparecida aldea de Torres, cuyas ruinas se hallan a tres kilómetros al oeste de Montiel.

En el año 1773 Torres quedó deshabitada y la imagen fue llevada a Montiel y depositada en la ermita de Santiago (Cristo de la Expiración). Posteriormente pasó al templo parroquial de San Sebastián.

Según Inocente Hervás, Bernardo Portuondo y otros especialistas modernos se trata de una talla sedente del siglo XIII, de estilo gótico incipiente, que no sufrió apenas ninguna transformación posterior. Sobrevivió a la destrucción en 1936, pero fue objeto de una desafortunada restauración en 1983 que borró todo vestigio de su policromía original.

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(Fotografía obtenida del libro “La Virgen del Prado a través de la Historia” de José Balcázar y Sabariegos)